“¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Adela ha muerto virgen”

Entrevista con Bernarda Alba

“¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Adela ha muerto virgen”: Bernarda Alba

El 19 de junio de 1936 las calles se llenaron con la trágica noticia: el suicidio de Adela, la hija menor de Bernarda Alba. Los rumores corren y algunos apuntan a un lío amoroso entre las cinco hermanas por Pepe el Romano. Bernarda concedió esta entrevista para aclarar la situación.

 

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La sala está en penumbras, a pesar de las paredes blancas y la meticulosa limpieza que han logrado la Criada y la Poncia. No se oye nada, salvo un fugaz suspiro de alguna de las hermanas. Martirio, Magdalena  y Amelia están encerradas en la habitación de atrás, ataviadas de pies a cabeza de vestido  y  velo  negros;  Angustias,  por su parte, ha salido nuevamente a preguntar por Pepe el Romano, desaparecido desde la noche del viernes. Bernarda se sienta frente a mí, está más pálida y flaca que de costumbre y, sin embargo, emana un aire de autoridad y dureza que parece no bajará en los ocho años de luto por Antonio María Benavides, ni por el de Adela que se ahorcó a sus 20 años.

 

Rugidos Disidentes – RD: ¿Qué será del matrimonio de Angustias?

Bernarda Alba – BA: Continuará, naturalmente. La gente piensa lo contrario, pero hay que aclararles que lo de Adela no fue sino un lamentable impulso de la juventud. No hubo disparos esa noche ni Pepe el Romano tuvo nada que ver. “Nací para tener los ojos abiertos”, sólo yo sé lo que pasó y pasa en mi casa. Lo único que necesitan saber es que nos hundiremos todas en un mar de luto, Adela ha muerto virgen. ¡Bernarda! ¡Déjame salir, Bernarda!, grita al fondo María Josefa, la madre de Bernarda. No deja de sorprenderme que una mujer 80 años tenga fuerzas para gritar y hacer estremecer el patio de esa forma. Luego, se oye un canto “Bernarda, cara de leoparda. Magdalena, cara de hiena. ¡Ovejita! Meee, meee. Vamos a los ramos del portal de Belén”. Sin embargo, Bernarda con una sola instrucción a Poncia pone fin al drama. Al fondo, sus hijas suspiran y sollozan.

 

RD: ¿No cree que ha sido demasiado severa con sus hijas?

BA: Esta es una casa de mujeres decentes y eso exige disciplina. Ellas saben cómo funcionan las cosas aquí. El otro día les dije: “¡No os hagáis ilusiones de qué vais a poder conmigo! ¡Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré en lo mío y en lo vuestro!”3. No es de damas violar el luto de su padre y de su hermana, a la mujer sólo le corresponde hablar cuando es debido,   tejer y bordar, esperar casarse algún día y, sobretodo, evitar cualquier tipo de deseo y pensamiento impuro.

 

RD: ¿Y a los hombres no les corresponde ninguna responsabilidad?

BA: Ellos  se  ocuparán  de  sus asuntos, a nosotras eso no nos incumbe. A un hombre “no le debes preguntar. Habla si él habla y míralo cuando te mire. No procures descubrir cosas sobre él”. Ellos en el campo, nosotras en la casa, con las criadas, los hijos y los deberes de un hogar respetable.

 

RD: Adela llegó a decir que “Nacer mujer es el peor castigo”

BA: Adela era extremista y dramática. Ya tenía a sus hermanas con los nervios de punta; Martirio, por ejemplo, no ha podido reponerse y no la culpo, era la que más la quería. Nacer mujer no es un castigo, pero sí es una carga bastante grande que hay que llevar con pies de plomo, ser buena esposa, buena madre, buena ama y buena mujer no es fácil, pero no hay otro camino fuera de ese.

 

RD: Cambiando de tema, se rumora que el poeta podría morir fusilado pronto.

BA: ¿García Lorca? Y bien merecido que sí lo tiene. No es propio del buen arte escribir sobre mujeres picaronas. Acá han circulado ejemplares de Bodas de sangre y Yerma, pero apenas sí las he leído. Es inaceptable que “el deseo o hecho sexual pueda salir de la boca de un ser femenino”6 y hablar de los pobres… ¡faltaba más! y las lenguas dicen que hasta maricón será. El generalísimo Francisco Franco sabe muy bien lo que hace, España necesita de un sistema estricto de valores, esto no es una represión, sino un control social, económico y psicológico necesario para nuestra nación.

Bernarda habló poco y suficiente, no volvió a tocar el tema de Adela, ni de Pepe el Romano y mucho menos quiso seguir hablando de Federico García Lorca. Mientras la Bernarda me explicaba una y otra vez los deberes morales de la buena mujer y se estremecía en su odio por los pobres, recordé lo que dijo alguna vez García Lorca: “Hoy no interesan más que dos clases de problemas: el social y el sexual. La obra que no siga una de esas direcciones está condenada al fracaso, aunque sea muy buena”. El dramaturgo de Granada sí que encontraría material en esta casa para una obra.

En la puerta de la casa, Poncia me despidió con un consejo: Poco de lo que le dijo es verdad,  “Es tan orgullosa que ella misma se pone una venda en los ojos”

 

Por, Ana Puentes
soypuentes@hotmail.com

 

 

 

Referencias bibliográficas

García, F. (1945). La casa de Bernarda Alba. Madrid: Alianza Editorial. La Gaceta. (2009). ¿Por qué fusilaron a García Lorca?. Recuperado de: http://www.lagaceta.com.ar/nota/340041/espectaculos/por­fusilaron­garcia­lorca.html
TeatroLorca. (2012). La casa de Bernarda Alba: Resumen, personajes y análisis. Recuperado de:
https://teatrohasta1970.wordpress.com/2012/03/21/la­casa­de­bernarda­alba­resumen­personajes­y­analisis/
Wikipedia. (S.F.). Federico García Lorca. Recuperado de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Federico_Garc%C3%ADa_Lorca

 

Imagen principal tomada de internet: prezi.com
Imagen número dos: www.cineol.net

 

 

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