ale-g-queen-vamos-coreografia-traspasa-geografias

Ale G Queen y ‘Vamos’: la coreografía escapa de la rutina y traspasa geografías


Por: Andrés Angulo Linares (Olugna)


Las manos golpean las congas; el instrumento ocupa el primer plano y la escena nos lleva a la ciudad para darle paso, ahora, al movimiento. Ambas secuencias —el golpeteo de las tumbadoras y el vaivén de las caderas de la chica afro de pantalón blanco—, ocurridas en locaciones diferentes, son atravesadas por una misma esencia: la cultura del Caribe que traspasa fronteras y pasa de la arena al asfalto con la misma facilidad con que pone a bailar de la misma manera a un latino que a un europeo.


Ella, la joven mujer, baila en medio de una calle amplia, mientras ese fragmento de ciudad permanece inmóvil a su espalda. No pasa mucho tiempo para que el video nos lleve de regreso a la playa: otra chica camina bailando por la orilla del mar con el atardecer de fondo; una imagen en la que la simbiosis entre la majestuosidad de la naturaleza y la fragilidad traza la relación entre el ser humano y su entorno natural.

A lo largo de cinco minutos, el video de ‘Vamos’ es una coreografía que se extiende a diversos espacios, traspasa geografías y atraviesa culturas. Ale G Queen, la artista creadora de la canción, es la responsable de que su obra reafirme algo que todos sabemos, pero de lo que no somos del todo conscientes: somos hijos de una herencia afrocaribeña que se manifiesta a través de la música; en este caso, del afrobeat y el afrohouse.

Ale G Queen – Vamos (6)

—La vida no es solo trabajo —señala Ale G Queen y complementa—. También es compartir con los amigos, ir a la playa, disfrutar de un mojito o un roncito y celebrar todas las cosas bonitas que nos regala cada día.

‘Vamos’ es eso: una celebración que la artista colombiana, radicada en Italia desde su mayoría de edad, comparte con nosotros, como lo ha hecho con las demás piezas que forman parte de su repertorio que, al igual que sus canciones, cruza fronteras y atraviesa géneros y épocas diferentes. La tradición, en la propuesta de Ale G Queen, comparte el mismo escenario que la modernidad.


«Baila conmigo sin pena, nena / Que esta noche nadie frena» nos dice la canción. No es una frase que desconozcamos: quienes habitamos en Latinoamérica sabemos qué significa y cómo puede llevarnos a compartir con otras personas sin importar su origen o procedencia. ‘Vamos’, como lo explica la cantautora, es un instante de esparcimiento en medio de la amalgama de circunstancias que rodean a cualquier persona.

—Mi sonido mezcla ritmos afro, afrolatinos y afrohouse, creando una atmósfera perfecta para relajarse, bailar y desconectarse de la rutina —explica la artista.


«Olas que suben, ritmo caliente / Tu movimiento me vuelve demente / Siente el latido, rompe la mente»


Ale G Queen – Vamos (2)

La seducción, lenguaje que los ritmos del Caribe conocen bien, se expresa en la cadencia de las congas, en la voz de Ale G Queen, en la coreografía del videoclip y en su letra.


«Tu cintura me hace volar / La luna sabe lo que va a pasar / Esta fiesta no va a parar»


—Quiero que ‘Vamos’ sea la banda sonora de los mejores momentos: de las vacaciones, los viajes, las fiestas con amigos, el tiempo en familia y los instantes compartidos con la persona que amas —señala.


La vida adulta, lo sabemos, tiene la facilidad de sobrecargarnos. ‘Vamos’, como las canciones permeadas por la esencia del Caribe, no nos promete que todo será más fácil; solo quiere que, por unos cuantos minutos, nos olvidemos de sus dificultades, de su rutina.

—Mi deseo es que, cada vez que suene la canción, invite a la gente a desconectarse de la rutina, a dejarse llevar por el ritmo y a vivir cada momento al máximo —finaliza.


Sobre Olugna

Cada crónica es un ritual. Quizás suene demasiado romántico, pero así es. Así soy yo, complejo y trascendental; sensitivo y melancólico, pero entregado a una labor que, después de algunos años, me ha abierto la posibilidad de vivir de mis dos grandes pasiones: la escritura y la música. A la primera me acerqué como creador; a la segunda —con un talento negado para ejecutarla—, como espectador.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *