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Cosme en ‘BRUJO’: las cartas de un regreso


Por: Andrés Angulo Linares (Olugna)


Con las manos en la espalda, un hombre de camisa abierta y esqueleto negro recorre los pasillos de una vieja casona. En la terraza del primer piso, una mujer termina de extender una prenda sobre la cuerda. En breves instantes comenzará la cita que ambos tenían pactada alrededor de una mesa de comedor. La incertidumbre atraviesa el rostro del visitante mientras observa a la anfitriona encender un cerillo antes de entregarle un mazo de cartas. La primera ya ha sido revelada: ‘La Luna Rosa’ permanece boca arriba.

«La luna rosa is on the way. Tú podrás huir o esconder, pero no hay forma de correr»
‘Pink Moon’


La guitarra acústica y la voz suave de Cosme rompen el silencio de un prólogo que se extiende durante poco más de un minuto. La secuencia grabada al interior de la edificación da paso a la interpretación del músico en un espacio abierto. ‘Pink Moon’, una versión no autorizada de la canción escrita por Nick Drake, es la primera carta del tarot personal de ‘BRUJO’, álbum conceptual del cantautor puertorriqueño.

«La familia de Nick Drake no aprobó esta adaptación, ya que me tomé la libertad de cambiar la primera línea para que tuviera más sentido con la historia que quería contar, pero tuvieron la gracia de permitirme publicar este video como una versión no autorizada», explica Cosme en la descripción del video.

La pieza abre ‘La Luna Rosa’, la primera de las seis partes en las que el artista decidió desplegar el universo audiovisual de ‘BRUJO’.


La impresión de la primera carta parece descomponer a Cosme. El silencio vuelve a trazar el preámbulo de la siguiente revelación. La tarotista se toma su tiempo para barajar. Pronuncia una frase y destapa el segundo naipe: ‘El Músico’. La escena corta de nuevo al exterior, esta vez a una de las calles soleadas de Guayama, donde vemos al artista caminar con su guitarra mientras tararea una canción.

«Yo creo que aún no entiendes lo simple que es esta ecuación»
‘Cosas grandes’

Es una melodía tranquila y, de cierta manera, melancólica. ‘Cosas grandes’ acompaña la segunda parte de esta lectura. No es casualidad. La carta remite precisamente al momento en que la música comenzó a ocupar un lugar central en la vida del artista, a la memoria de aquellos primeros encuentros con una guitarra y a la decisión de seguir un camino que todavía no terminaba de comprender.

Ráfagas de imágenes que pasan por su cabeza se confunden con las palabras que ha escuchado de la tarotista. La solemnidad de la sesión avanza mientras la tercera carta es volteada: ‘El Poeta’.

«Encontrando tu voz interior», expresa la mujer.

En la tercera entrega vemos a Cosme cantar bajo el cielo nocturno de la ciudad. ‘Incondicional’, al igual que las dos canciones anteriores, mantiene un tono íntimo y confesional.


«Mi recuerdo más vívido de esto fue cuando empecé a escribir mis propias canciones. Una vez comencé, no pude parar», explica el artista en la descripción del video.

‘Incondicional’ está construida a partir de preguntas que nunca terminan de encontrar una respuesta definitiva. Sin embargo, detrás de ellas aparece algo más importante: la necesidad de escribir, de convertir pensamientos, dudas y emociones en canciones.

«¿Y si ya fuéramos viejos cuando te venga a encontrar?»
«No hay, no hay forma en la cual de mi vida escaparás».
‘Incondicional’


«Encontrando tu voz interior», insiste la mujer.

Las imágenes confusas regresan a la cabeza del visitante. El suspenso gana intensidad. Pasos, voces inaudibles y tomas rápidas anteceden el descubrimiento de la cuarta baraja de este tarot personal: ‘El Alquimista’.

Ahora vemos a Cosme caminar a paso lento por la plaza colorida de la llamada Ciudad Bruja[1] bajo un cielo despejado. ‘Para amarnos más’ abre el cuarto capítulo de ‘BRUJO’.


«Todo me hizo sentido en un momento que estaba experimentando mucho dolor emocional, el cual no quería transferir a las personas amadas que me rodeaban», señala el músico.

A diferencia de las entregas anteriores, el rock cobra mayor fuerza. Guitarras eléctricas, riffs más extensos y una batería más presente acompañan una canción atravesada por la transformación emocional. La alquimia a la que hace referencia la carta no parece surgir de fórmulas misteriosas, sino de la necesidad de enfrentar el dolor sin trasladarlo a quienes se encuentran alrededor.


La voz de la mujer, que sonríe mientras observa a Cosme, vuelve a confundirse con las imágenes que atraviesan la mente del artista. La quinta carta, ‘El Sol’, continúa las revelaciones de la sesión. La escena siguiente muestra a un hombre observando el horizonte con la guitarra colgada a la espalda.

«Esta es la canción de Luna vive enamora’. Dicen que la han visto oscura, que anda desola’».
‘Canción oculta’

‘Canción oculta’ se acerca a las raíces del artista. Es una composición serena, luminosa y optimista. La propia explicación de Cosme lo confirma: «La carta de El Sol señala una experiencia de renacimiento».


Las cartas no agotan el recorrido. Más allá de los capítulos audiovisuales, ‘BRUJO’ continúa desplegándose a través de canciones como ‘No tengo duda’, ‘Embrujo’, ‘Mira’, ‘I Give Up’ y ‘Nadar al aire’. Son piezas que amplían el universo del álbum y acompañan una búsqueda que, a estas alturas de la lectura, ya parece menos interesada en ofrecer respuestas que en seguir formulando preguntas.


Ha sido una sesión difícil. En el baño vemos a Cosme refrescarse el rostro. La sexta carta, la última en ser descubierta, supone el golpe definitivo: ‘El Brujo’.

El naipe que faltaba.

«Marca el momento donde regresé a mi esencia», explica el artista.


La escena vuelve al exterior. Grabadas en las ruinas de Molinos de Vives, en Guayama, las imágenes muestran a un Cosme que parece reconciliarse con algo que había quedado atrás. ‘Capaz de lo ficticio’ habla de volar, de desafiar la gravedad y de hacer posible aquello que parecía imposible. En el contexto de ‘BRUJO’, la canción acompaña el descubrimiento final del recorrido: el encuentro con una versión de sí mismo que el artista había dejado de escuchar.


Resulta llamativo que este ejercicio de regreso ocurra en uno de los momentos más visibles de la carrera de Cosme. Mientras participaba junto a Daniel Rodríguez en la adaptación oficial al español de ‘Risk It All’, publicada como ‘Lo Arriesgo Todo’ por Bruno Mars, el músico boricua construía un álbum que parece avanzar en dirección contraria. En lugar de mirar hacia afuera, ‘BRUJO’ vuelve la mirada hacia Guayama, hacia sus canciones y hacia las preguntas que dieron origen a este recorrido.


No parece casual que la última carta del recorrido sea precisamente ‘El Brujo’. Después de atravesar la llamada de ‘La Luna Rosa’, el origen de ‘El Músico’, la voz de ‘El Poeta’, la transformación de ‘El Alquimista’ y el renacimiento de ‘El Sol’, Cosme termina frente a una versión de sí mismo que ya no necesita esconderse.

—«Supe que el disco se llamaría BRUJO. Estaba conectado nuevamente con mis raíces, con mi ciudad bruja y con mi propósito».


Sobre Olugna

Cada crónica es un ritual. Quizás suene demasiado romántico, pero así es. Así soy yo, complejo y trascendental; sensitivo y melancólico, pero entregado a una labor que, después de algunos años, me ha abierto la posibilidad de vivir de mis dos grandes pasiones: la escritura y la música. A la primera me acerqué como creador, a la segunda –con un talento negado para ejecutarla– como espectador.


[1] Guayama es conocida en Puerto Rico como la “Ciudad Bruja” o el “Pueblo de los Brujos”, un apodo asociado a tradiciones locales y a la identidad histórica y deportiva del municipio.

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