«Escribimos para desahogarnos y expresamos sensaciones que no podemos liberar por otros medios»
(Droide)
Por: Andrés Angulo Linares (Olugna)
La lámpara que sostiene en sus manos y que observa con atención es, en medio de la montaña, en medio de la noche, un tótem hacia el pasado. Es un pasaporte confiable que trae las imágenes de esos momentos que compartió con ella, la mujer que ahora es retratada desde la ausencia. No es necesario detenerse en su rostro para comprender las sensaciones que lo atraviesan, que lo rompen. Es un viaje a través de la nostalgia y la melancolía, por los caminos que recorrió cuando el amor estuvo presente.
La coloración del video, los encuadres en cada toma y los instantes recreados refuerzan la idea que propone la historia que nos es narrada en la canción: la soledad, cuando viene del rompimiento, es un goteo de recuerdos que rompen la noche y transfiguran el rostro de quienes otrora fueron protagonistas de la misma historia. La montaña, tantas veces utilizada como refugio de personajes atravesados por la nostalgia, termina siendo el lugar ideal para añorar el tiempo en el que el amor todavía tenía forma.
‘Viajando a la Luna’, a través de riffs melódicos que agudizan las emociones que transmite la lírica, es una balada rock que despide el amor y saluda a la soledad como ese nuevo estado que dibuja todo final. Droide, la agrupación detrás de la pieza musical, busca que su creación identifique a quienes, como el protagonista del video, necesitan descansar del agotamiento que proviene de la despedida, que perfectamente podríamos ser todos.

El solo de guitarra que se extiende casi por un minuto antes del final del video acompaña una escena simbólica: el hombre que minutos antes manipulaba la lámpara aparece tomado de las manos de la mujer con la que escribió una historia de amor, mientras que al fondo la luna ilumina su último instante, esta vez posible por esa memoria que no solo recuerda, sino que también llena el vacío con la mejor imagen.
Droide nació en 2012. ‘Viajando a la Luna’ es el primero de dos lanzamientos con los que la agrupación radicada en Medellín anticipa su álbum debut, ‘Dual’.
Mientras el protagonista del primer video busca refugio en la montaña, el hombre de ‘Aléjate’, la segunda canción que nos presenta Droide, solo quiere escapar. Su carrera es maratónica. La suela de sus botas Dr. Martens pisa el asfalto y deja huella en los caminos de herradura que rodean la montaña.

No sabemos la razón de su escape, pero al examinar la letra de la canción, podemos inferir que, al igual que el hombre de ‘Viajando a la Luna’, ha sido el amor el detonante de su hartazgo; pero lo diferencia una sensación: no quiere recordarla, necesita huir de esa imagen con el deseo de que en medio de su carrera vuelva a encontrarse con la mujer con la que vivió su historia.
El video de ‘Aléjate’ privilegia la presencia de la agrupación recreada en planos que evocan las piezas propias de la década de los 70: fondos oscuros, luces sencillas que desprenden destellos sutiles, una estética retro que se acopla al sonido de la canción que, por breves instantes, parece cobijar influencias post punk.
‘Aléjate’ está lejos de ser una balada tranquila. Sus pasajes melódicos, la velocidad del bombo y los solos de guitarra narran el hartazgo del protagonista, el hastío que lo empuja en carrera.
Uno sube a la montaña para quedarse con los recuerdos; el otro corre para que los recuerdos no lo alcancen. En ambos casos, Droide encuentra en el rock el lenguaje para narrar ese desgaste que dejan algunas historias.
Sobre Olugna
Cada crónica es un ritual. Quizás suene demasiado romántico, pero así es. Así soy yo, complejo y trascendental; sensitivo y melancólico, pero entregado a una labor que, después de algunos años, me ha abierto la posibilidad de vivir de mis dos grandes pasiones: la escritura y la música. A la primera me acerqué como creador, a la segunda –con un talento negado para ejecutarla– como espectador.

