El rock se extiende por la sabana: Sua Rock 2017

Detrás del escenario el Colegio María Auxiliadora, al frente, quizás a unos 100 metros de la tarima, la estatua que se levantó en honor de Luis Carlos Galán Sarmiento en el 2014, justamente en el punto donde su vida le fue arrebatada en medio de una asistencia sin igual por parte de sus seguidores.

Por, Andrés Angulo Linares

Detrás del escenario el Colegio María Auxiliadora, al frente, quizás a unos 100 metros de la tarima, la estatua que se levantó en honor de Luis Carlos Galán Sarmiento en el 2014, justamente en el punto donde su vida le fue arrebatada en medio de una asistencia sin igual por parte de sus seguidores.

Diez de la noche, el frío a esa hora pega con más fuerza, habían sido más de 6 horas de espera y al fin Paul Gillman era anunciado en la tarima ubicada en el parque principal, el mismo que en 1989 vio caer el cuerpo baleado de Luis Carlos Galán Sarmiento, para ese entonces, el candidato a la presidencia con mayores opciones no sólo de ganar, sino de cambiar el rumbo del país. Pero esa, tristemente, es otra historia que ese día no quería revivir.

Gillman estaba programado para presentarse en la versión más reciente del Festival Rock al Parque, sin embargo, el público se privó de su presencia, tras anunciarse el 12 de mayo por parte de la organización del evento la expulsión del artista venezolano, gracias a la presión ejercida por Julio Correal, aduciendo que la posición política manifiesta por el cantante –simpatizante de Chávez– era antiética y ponía en riesgo la seguridad del Festival.

Allí, en Soacha, municipio aledaño a Bogotá, Gillman cerraba la quinta edición de Sua Rock, imponiéndose en Tarima y enviando de manera tácita el mensaje de que el rock es más fuerte que la institución. Una oportunidad para quienes no lo vimos en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán y que nos quedamos con el deseo de verlo en la tarima del parque Simón Bolívar.

Levántate y pelea, Rock nacional, Inframundo, El Guerrero entre otros, justificaron toda una tarde dedicada al rock en el que bandas del municipio se presentaron ante un público que, aunque escaso en las primeras horas, después de las 5 de la tarde se fue congregando en espera del poeta Paul Gillman. Algo más de una hora de concierto que no resume 38 años de historia, pero que sí da cuenta de la trayectoria de un artista, que como Gillman, ha dedicado más de la mitad de su existencia a la música, en este caso el Heavy Metal.

Detrás del escenario el Colegio María Auxiliadora, al frente, quizás a unos 100 metros de la tarima, la estatua que se levantó en honor de Luis Carlos Galán Sarmiento en el 2014, justamente en el punto donde su vida le fue arrebatada en medio de una asistencia sin igual por parte de sus seguidores.

El rock ha cruzado las fronteras de Bogotá hace muchos años, municipios cercanos a la capital han abierto sus espacios culturales para la difusión del género, cautivando a nuevos públicos y reivindicando una escena que se resiste a ser desplazada por otros ritmos que, aunque atraen  a una gran parte de los más jóvenes, no logran forjar una historia musical tan sólida.

Los pasados 4 y 5 de noviembre, asistíamos a Rock al Pueblo 2017 en la Mesa, Cundinamarca, el 3 de diciembre, el turno era para Sua Rock en Soacha, un evento cuya entrada consistía en la entrega de una libra de alimentos no perecederos, a cambio de una jornada en la que se presentarían 11 agrupaciones musicales: Los equilibro, Delirium, Hybrid Mins, Metal Sevicia, Arkhanon, Los Candelarians, Marawe, Dekeract, Mortirium, M-60 y Gillman (invitado internacional) ¿Vale la pena, cierto?

Sobre las 4 de la tarde se presentó Dekeract, banda local de Soacha dedicada al Trash Metal formada en el año 2012 que incitó al público a formar ‘pogos’ cargados de mucha energía.

Sua Rock le apuesta a la diversidad, se ubicaba en tarima Los Candelarians, agrupación bastante joven de Early Reggae que tiñó de multicolor una tarde, hasta ese momento, vestida de negro. Interpretando canciones propias, bastante suaves, permitió un momento de descanso que muchos aprovecharon para recargar energías en las casetas de comidas alrededor de la plaza, entre ellos, el suscrito, corresponsal de Rugidos Disidentes, designado para el cubrimiento del evento. Durante su presentación hubo oportunidad para el cover de Red Red Wine, que provocó aplausos de un público ávido de sonidos más fuertes, pero que mostró respeto hacia los 8 músicos que daban a conocer su propuesta musical.

Caía la tarde y la luna, diminuta para esa hora, se abría espacio en un cielo despejado. Árkhanon, también de Soacha, encendió de nuevo el ánimo del público que correspondió de inmediato al Melodic Power Metal de la banda. Una trayectoria que comenzó en el 2008 que se consolidó en una presentación de calidad en la tarima. Nicolás Herrera, voz líder y guitarrista fundador de la agrupación, incitó constantemente para que los asistentes formarán ‘pogos’ durante las canciones interpretadas, entre las cuales se destacó Sin miedo al dolor, cover de Kraken, La leyenda del Jinete sin cabeza y La diosa de la venganza, temas originales.

Árkhanon está conformada en la actualidad por Nicolás Herrera, voz líder y guitarra rítmica; Camilo Albino, guitarra líder; Cristian Andrés Marín, teclados; Santiago Giraldo, bajo; Luis Carlos Prieto, batería y Fabián Mozo Calderón, coros.

La luna se hizo mucho más grande e iluminaba la plaza, que ya para esa hora estaba mucho más llena. Equilibrio, banda de Rock/Pop, conformada en el 2014, era recibida por Gonna fly now de Bill Conti, banda sonora de Rocky, que sonaba de fondo, mientras que cada uno de los integrantes de la agrupación subía a la tarima. Jhon Morris, con megáfono en mano, presentaba la canción El rock n’ roll del perro. La emblemática plaza se cubrió de nostalgia cuando el vocalista recuerda la memoria de Luis Carlos Galán, a quien la agrupación compuso el tema La bala, la cual es acompañada por el discurso del líder liberal asesinado hace 28 años.

En 2015 Equilibrio recibió el premio Mejor Artista Rock Revelación entregado por Bunka Radio. En la actualidad está conformada por Jhon Morris, voz líder; Jaime Alfonso, guitarra; Jasson Cubillos, Bajo y Leonardo Gómez, batería.

“Ninguna banda estaría acá de pie, sino fuera por ustedes”, fue el saludo con el que Dolfus Beltrán inició la presentación de Metal Sevicia, una de las agrupaciones más esperadas de la noche, junto con Hybrid Minds y, por supuesto, Gillman. Agradeció también las mil libras de alimentos que el evento logró reunir. Un show lleno de energía, como ya es tradicional, en los conciertos de la banda de Metal conformada en el 2011. ‘Pogos’ brutales y constantes durante el show, que obligaron a uno de los asistentes a recibir atención médica, por una herida menor sin mayor repercusión.

El Metal continuó robándose la atención de un enérgico público, que sin mostrar cansancio, respondía cada vez con más fuerza al llamado de las bandas participantes, así se pudo comprobar cuando llegó el turno para Hybrid Minds, otra agrupación bogotana que encendió el ánimo de los asistentes en ‘pogos’ igualmente fuertes. Conformada en el 2010, logró participar en Rock al Parque y prepara su primer álbum de estudio en el que se incluirán 10 canciones. En la actualidad su alienación está compuesta por Javier Matiz, voz; Nelson Ramírez, guitarra; Jhon Sánchez, bajo y William Ruiz, batería.

Ser la banda previa al artista más importante es un reto con el que muchas agrupaciones sueñan. Paul Gillman, se presentaría y el momento estaba próximo. El público cada vez más ansioso, mantenía la energía en un nivel alto y correspondía a la fuerza proyectada en el escenario por los últimos grupos. Una plaza llena y la luna, que lucía imponente e iluminaba gran parte del escenario, daban la bienvenida a los chicos de Delirium, conformada en Soacha en el 2013 y que fueron objeto de piropos por parte de las chicas más jóvenes que coreaban el nombre de la banda, incluso, antes de que ésta hiciera su arribo a la tarima.

Los integrantes de Delirium, la rompieron en el escenario, elevaron, aún más, el ánimo del público y con una corta trayectoria estuvieron a la altura de las circunstancias con un sonido Trash/Death Metal. Instintos Asesinos, Almas maníacas y Sangre guerrera fueron algunos de los temas que provocaron ‘pogos’ entre el público. Algunas de sus canciones pueden ser escuchadas en la página de Facebook de la banda: @Deliriumthrash.

En la actualidad está conformada por David Beltrán, voz; Gilber Frade, guitarra; Óscar Villalobos, guitarra; Cristian Linares, bajo y Diego Trujillo en la batería.

Paul Gillman encontró un público enérgico que aguantó hasta el final del evento, sin importar las dificultades de quienes debíamos trasladarnos hacia Bogotá. Una jornada, en su mayoría, acompañada por los sonidos más pesados, en la cual se comprobó que el Rock, más que todo el Metal, está cautivando a un público joven que seguramente, se mantendrá constante y le dará un nuevo aire a una escena necesitada de nuevas propuestas, que puedan garantizarle una larga vida al género.

Galería fotográfica Sua Rock 2017

Crónica y fotografía: Andrés Angulo Linares

 

 

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