«Cuando la luz del semáforo cambió de naranja a rojo, tenía los ojos encharcados y la atención en los recuerdos»
Lágrimas de felicidad II
«La pobreza era suficiente para no ser digna de los privilegios que allá abajo tan siquiera valoraban»
Proyectando
«La tarde le daba un semblante de enamorado con un aire de güevón»
Un día especial
«Te amo, eres la mejor del mundo», posteó Luisa de nuevo. Ya había acumulado siete corazones