Cumbiáfrica en ‘Sheel Sheel’

Cumbiáfrica en ‘Sheel Sheel’: la melodía que transforma el zumbido de la guerra


Por: Andrés Angulo Linares (Olugna)


Sumó su voz a la del profesor que interpreta las primeras líneas de la canción. Su rostro está descubierto. El hoodie púrpura estampado con un personaje animado convive con el hiyab que cubre su cabeza. A su espalda, sus compañeros de clase también se unen al coro y, como ellos, miran hacia la cámara del teléfono. Entre todos han dado un nuevo propósito al augurio que zumba sobre sus cabezas y vigila cada uno de sus movimientos, como lo ha hecho desde hace 20 años.


Hace un año, el profesor Ahmed Muin AbuAmsha convirtió la zanana —nombre con el que los pobladores conocen el zumbido de los drones— en un instrumento de viento que da melodía a ‘Sheel Sheel’ —pieza compuesta por Zaid Hilal—. Este canto, que nace en medio de la guerra, encuentra en el cardamomo el perfume que desafía el hedor de la muerte que ha dejado un conflicto del que no tienen culpa, del que no tienen cómo defenderse y que ha manchado con sangre su territorio y profanado su cultura. El opresor, desde 1948, ha buscado la excusa perfecta.

No es un canto contestatario. No buscan enfrentarse con sus voces a los misiles, sino algo más valiente, pero más difícil de entender desde la realpolitik: transformar a través de la música el horror que convirtió a Palestina en un Estado huérfano. Ahmed y sus jóvenes alumnos se hicieron virales. A su modo —uno auténtico que sabe que la guerra no es un safari que se retrata en redes sociales— lograron, lejos de titulares llamativos y del algoritmo, preservar su cultura y darle fuerza a su dignidad.

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Fotografía tomada de CDM

Su canción logró sumar voces alrededor del mundo más sinceras que los discursos políticos ansiosos de aprobación y encontró en la diáspora un eco más allá de Gaza. En otras tierras, al igual que Ahmed y sus estudiantes, hay artistas convencidos de que el mayor coraje pertenece a quienes encuentran belleza donde la guerra quiso sembrar el horror. El arte, como la vida, encuentra la forma de crecer en un almendro, en una hoguera o en un dabke; la música también puede nacer de un zumbido.

«Crecen, crecen los almendros / Crecen entre la hoguera / Canela, berenjena con el za’atar»

Aunque ‘Sheel Sheel’ fue compuesta originalmente por el músico palestino Zaid Hilal, fue la interpretación que el profesor Ahmed Muin AbuAmsha creó junto al coro Gaza Birds Singing, construida sobre la zanana permanente de los drones, la que convirtió la pieza en un símbolo de resistencia cultural que terminó recorriendo el mundo.

Cumbiáfrica 2026 (5)

En Colombia el zumbido de la guerra sobre las tejas de zinc también se ha sentido, pero el arte se ha negado durante décadas a concederle la última palabra. Cumbiáfrica entiende esa memoria. No toma prestado el dolor palestino ni intenta traducirlo desde la distancia. Escucha una canción nacida entre drones y la deja dialogar con otro país que igualmente aprendió a convertir el miedo en tambor, el duelo en poesía y la resistencia en música.

En la versión de ‘Sheel Sheel’ que presenta Cumbiáfrica también participan el profesor Ahmed —junto a los niños del coro Gaza Birds Singing— y se suma Alé Kumá. En esta adaptación, la lengua árabe encuentra respuesta en el español; dos identidades que no necesitan parecerse entre sí para entenderse y reconocerse en la música.

‘Sheel Sheel’, además da nombre al EP que publicó Cumbiáfrica, del que forman parte ‘Madre Vida’ y ‘Tengo un dolor’

Cantada en árabe, la primera parte ‘Sheel Sheel’, en la versión que presenta el dúo colombiano radicado en España, es la petición de sus pobladores de alejar los drones de sus cabezas; una oración que deja en manos de Dios el honor de las víctimas y la paz que la comunidad palestina desea.

«¡Quita, quita (el dron), oh mi belleza! / ¡Quita! Te encomiendo a Dios. / La sangre del mártir está perfumada con cardamomo, ¡oh, qué noche»


En español, Lina Rojas (MORENITA), responde desde aquellos lugares que la guerra no puede derrumbar ni profanar. El encuentro cultural que supone esta versión es la representación de que la causa Palestina no es ajena a otros territorios que, aunque distantes de su geografía, se identifican con el conflicto en Gaza.

«Crecen, crece el limonero / Se aferra a sus raíces / Olivos que no pueden desenterrar / Suben las almas mientras bailan / El dabke entre las nubes»

Cumbiáfrica 2026 (16)

El poder de ‘Sheel Sheel’ —y del arte— no está en detener la guerra, está en su forma de contarla, de encontrar en un zumbido un motivo.


Sobre Olugna

Cada crónica es un ritual. Quizás suene demasiado romántico, pero así es. Así soy yo, complejo y trascendental; sensitivo y melancólico, pero entregado a una labor que, después de algunos años, me ha abierto la posibilidad de vivir de mis dos grandes pasiones: la escritura y la música. A la primera me acerqué como creador, a la segunda –con un talento negado para ejecutarla– como espectador.