«Ha pasado tanta historia por aquí, como letras alojadas en mi sitio web»
Por, Rugidos Disidentes
«En la historia como en la vida se puede oír el grito de aquel que no pudo adaptarse. No murió con el momento ni sucumbió ante el horror que la historia suele dibujar cuando es escrita por los más fuertes. Solo sobrevivió, y permaneció allí como un Rugido Disidente»
Aquí comenzó mi historia
Vi la luz un 31 de mayo a las diez de la noche. Había sido un día de mucha expectativa, la ansiedad había alcanzado niveles muy altos. Ese sábado finalizaba una semana de trabajo sin tregua por tener listos los 14 contenidos que formarían parte de mi Primera Edición.
Sin embargo, mi verdadero origen se daría meses atrás, cuando en una mesa de comedor se pensaba en la creación de un medio de comunicación alternativo en el que se hablara de música e historia como dos elementos inseparables, entendiendo al primero como consecuencia del segundo.
Un medio que fuera al mismo tiempo la trinchera para todo tipo de expresiones culturales, el cual permitiera, además, la participación de la academia y de la discusión pública sobre diversas temáticas sociales. Básicamente, un escenario en el que se encontraran, a partir del diálogo, diferentes visiones del mundo.
Muchos fueron los nombres que se plantearon. Al final, luego de una larga noche de deliberación, se definió que Lado B sería el apropiado.
Por supuesto, un nombre tan “elocuente” y “original”, ya había sido apropiado con anterioridad por otros miles de entusiastas para proyectos alternativos.
Examinando qué era el rock, el eje fundamental sobre el cual se trabajaría, se llegó a la conclusión de que era un rugido que trazó un nuevo rumbo para la historia de la música por allá en la década de los 50. Me gustaba, debo admitirlo, pero aún hacía falta algo.
Bien, ahora vendría la definición que debía identificar a mis futuros lectores y al equipo de trabajo que ayudaría a mi nacimiento y crecimiento. Definitivamente, no estaba siendo concebido para ser uno más ni para seguir convencionalismos. Mi destino sería romper esquemas –o por lo menos intentarlo–, no rendirme, no claudicar, reconocerme desde mi potencial y no desde la carencia, salir a flote con lo que se tiene a mano y cómo se puede, gritar: «¡Aquí estoy, soy un disidente!» Así lo entendí. Habría de llamarme Proyecto Rugidos Disidentes.
Mi primer lugar en la web fue un vecindario de blogger (blogspot) un precario sitio, pero qué importaba, era mi lugar. En él estuve alrededor de seis meses, en los cuales se compartieron cuatro contenidos durante los primeros quince días, el resto de tiempo permanecí en silencio, pensaba que mi muerte había llegado antes de haber nacido.
No fue así, quizás ese tiempo de silencio se usó para concebirme de una mejor manera, porque al abrir los ojos de nuevo ya estaba en otro lugar, uno propio, mejor construido; de mi nombre la palabra “Proyecto” había sido retirada; tenía un logo que me representaba y unos colores que me identificaban. Era un hecho, tenía vida propia. Desde ese 31 de mayo sería conocido como Rugidos Disidentes.

En siete años de mi existencia ha pasado tanta historia por aquí, como letras alojadas en mi sitio web. Muchas veces he visto mi final demasiado cerca, otras tantas vi cómo resucitaba.
He alcanzado logros que me hacen sentir orgulloso, entre ellos dos alianzas consecutivas con Rock al Parque, una nominación a Mejor Periodismo Rock en los Premios Subterránica y el registro ISSN.
Ha sido un camino emocionante en el que he tenido la oportunidad de entregar mi mayor esfuerzo para contribuir a fortalecer el talento de músicos, escritores, artistas y emprendedores colombianos que han encontrado en mí una plataforma dispuesta a acompañarlos a lograr sus sueños.
No obstante, también he estado sumido en medio de las crisis que genera la partida de algún integrante del equipo de trabajo. Todos, sin excepción, han dado lo mejor de sí por mantenerme en pie, aunque las cosas no siempre hayan terminado bien. Sin ellos no estaría acá; sé que a su modo cada uno ha dejado un poco de sí mismo en mí. Solo puedo agradecerles y espero verlos alcanzar sus sueños.
En fin, el caso es que cumplo siete años y aún me queda mucha historia para narrar.
Gracias por estar allí, disidentes.
Happy Birthday….ha sido un camino difícil….pero con buenos frutos.
Te felicito a ti y a tu equipo por persistir y No desistir.