«Hoy tengo más ganas que dudas, de conocerte los planes. Quiero mirarte la boca, Quiero saber los detalles»
‘Los Detalles’ (Corana)
Por: Andrés Angulo Linares (Olugna)
Sobre furgonetas y camionetas desgastadas por el salitre, grandes bocinas proyectan con toda la potencia que les es posible alcanzar una atmósfera de alegría que anuncia la llegada de nuevos tiempos. En la Jamaica de 1962, los gritos se convirtieron en el retrato vivo de la libertad; el Sound System no era solo un conjunto de altavoces, sino la reivindicación de los oprimidos y la huella de una cultura que se negaba a ser silenciada por el dominio británico. Es la esencia que identifica a un pueblo que encontró en la vibración del bajo un canal para metabolizar la carga de su realidad social.
A miles de kilómetros de distancia, en el clima bipolar de las calles de Bogotá, una tecnología de supervivencia similar «pinta el aire» con una urgencia distinta pero igualmente visceral. Un megáfono amarrado con alambres al techo de un vehículo oxidado recorre los barrios, emitiendo un pregón que se filtra por las grietas de las fachadas grises. Es el perifoneo bogotano: ese grito de altavoz que anuncia lo cotidiano y que actúa como un marcador genético de nuestra identidad urbana. En este escenario, el ruido no es estática, sino un lenguaje de resistencia que habita el asfalto entre el bullicio y la prisa de una ciudad que siempre tiene una historia por contar.
«Y es que ayer el aire se volvió a pintar / de los tonos que ya hace rato / se me perdían»

Existe una conexión implícita, casi biológica, entre ambos fenómenos: la ocupación del espacio público a través del sonido. Así como en Jamaica el Sound System fue la radio del gueto, en Colombia el picó —y por extensión el perifoneo— se ha convertido en una expresión móvil que identifica el sentir de los sectores populares y de las comunas que ven en la música un refugio emocional. Ambos son sistemas de audio que desafían el silencio institucional para demostrar que en esta orilla del mundo ya tenemos todo lo que necesitamos para narrarnos a nosotros mismos.
Es el ritual de convertir el ruido de la calle en un veneno necesario para sanar o en un pasaporte hacia la propia latinicidad.
«Pa que en las horas siguientes / mientras me das aguardiente / pueda contarte los míos / para ver si se parecen»
En este hábitat de sonidos encontrados aparece Corana, el dúo bogotano integrado por Julián Samper y Sergio González. Tras su debut en 2022 con ‘La Iguana EP’, los dos músicos regresan con ‘Los Detalles’, una pieza de alquimia sonora que rinde homenaje a los géneros de Latinoamérica desde un enfoque moderno y fresco.
«Hoy tengo más ganas que dudas / de conocerte los planos / quiero mirarte la boca / quiero saber los detalles»
Samper y González no buscan una victoria épica sobre el temor; por el contrario, proponen una táctica mucho más sutil: coquetearle al miedo, tenerlo de frente y sentarlo a la mesa en medio de una conversación que se despoja de las verdades que ya se sabían.
La lírica de la canción nos sitúa en una asimetría temporal marcada por la claridad. El «ayer» aparece como el vestigio de una fe guardada durante demasiado tiempo, mientras que el «hoy» es una descarga de voluntad: «Hoy tengo más ganas que dudas», reza el coro, marcando el momento en que el deseo se impone finalmente a la incertidumbre. Es una urgencia de cercanía que exige conocer cada detalle de la boca ajena para ver si los planes de ambos logran parecerse, mientras el aguardiente sirve como el placebo que matiza la espera en medio de la penumbra de las indecisiones.
Musicalmente, la pieza es un refugio donde el afrobeat, el pop y el sonido andino se hidratan con la mística del perifoneo bogotano. Influenciados por la frescura de Bomba Estéreo y la mística de Manu Chao, Corana construye un entorno donde el zoukos y el son cubano se mezclan con elementos electrónicos, creando una atmósfera ideal para esos momentos de transición: un viaje por carretera o esa cura emocional para el guayabo antes de dormir.

El universo visual de Corana —su tercer lenguaje— proyecta la travesía de un personaje que busca encontrarse en lo latino. Si bien ‘Los Detalles’ es el primer paso de un EP que promete ser una cartografía de la identidad, la canción ya se posiciona como un referente de la escena alternativa tropical.
Al final, lo que queda es la certeza de que el refugio no está afuera, sino en la capacidad de seguir caminando, con más ganas que dudas, hacia el encuentro con el otro, celebrando la vida con todos sus detalles.
Sobre Olugna
Cada crónica es un ritual. Quizás suene demasiado romántico, pero así es. Así soy yo, complejo y trascendental; sensitivo y melancólico, pero entregado a una labor que, después de algunos años, me ha abierto la posibilidad de vivir de mis dos grandes pasiones: la escritura y la música. A la primera me acerqué como creador, a la segunda –con un talento negado para ejecutarla– como espectador.

