Dos músicos chilenos reinterpretan el repertorio de Frank Sinatra desde una fusión entre rock, elegancia clásica y sensibilidad contemporánea.
Miguel Zabaleta y Pablo Pinto Barragán unen sus trayectorias en ‘Rock Guitar Plays Sinatra’, un álbum que propone una relectura del cancionero de Frank Sinatra desde una perspectiva rock, manteniendo la elegancia melódica que caracterizó la obra de The Voice y trasladándola a un lenguaje sonoro actual.
El disco, compuesto por nueve canciones, revisita algunas de las piezas más representativas del repertorio popular estadounidense del siglo XX, incorporando guitarras eléctricas, matices blues y una producción contemporánea que dialoga con el rock y el rock pop, sin desdibujar la esencia original de las composiciones.
La voz de Zabaleta, trabajada desde la interpretación y el fraseo, se articula con los riffs y solos de guitarra de Pinto Barragán, construyendo un equilibrio entre respeto por el material original y exploración sonora. El resultado es un álbum que se aleja de la imitación y apuesta por la reinterpretación, entendida como lectura personal y generacional del legado de Sinatra.
«Disfrutar de su sonido y sus solos ha sido un regalo para mí», señala Miguel Zabaleta, quien destaca además el vínculo personal con el repertorio: «Volver a cantar estas canciones que marcaron mi juventud me ha renovado el espíritu musical».
El proceso creativo se desarrolló desde una lógica colaborativa. Para Pablo Pinto Barragán, nieto del músico y arreglista Luis Barragán, el proyecto representó un ejercicio de aprendizaje y diálogo entre lenguajes musicales: «Es muy delicado reinterpretar canciones tan consolidadas en el tiempo, pero el desafío fue precisamente encontrar un punto de encuentro entre la guitarra rock y la melodía clásica».
Los arreglos estuvieron a cargo de Jaime Poblete, quien trabajó sobre la sonoridad de las orquestaciones de los años cincuenta, incorporando elementos contemporáneos sin perder el carácter elegante del repertorio asociado a Frank Sinatra. La producción prioriza la claridad interpretativa y el protagonismo de la voz y la guitarra como ejes narrativos.
Con este álbum, Zabaleta y Pinto Barragán presentan una propuesta que conecta generaciones, recontextualizando el legado de The Voice desde el rock y reafirmando la vigencia de un cancionero que continúa dialogando con nuevas audiencias.

