Rock Hyntiba: 25 años de sonidos estridentes y voces guturales

Fotografía: Cristina Restrepo - Oráculo Magazine

Ocho bandas se presentarían durante la jornada del sábado, cinco de ellas surgidas en la misma localidad, dos distritales y una invitada nacional.

Por, Andrés Angulo Linares

Fontibón tiene una fuerte presencia cultural a nivel distrital, lo cual ha permitido el posicionamiento de los dos movimientos que hacen posible este escenario durante dos días, objetivo que ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de la comunidad, artistas y medios de comunicación alternativos que han creído en las expresiones artísticas como un motor de convivencia.

La labor de Fontibón Medios con sus tres plataformas: Fontibón Radio, Fontibón TV y el Pregonero de Fontibón, junto a la gestión realizada por Oscura Radio TV y la mesa de medios de la localidad, han brindado un apoyo directo al movimiento cultural de la tierra del cacique Hyntiba, convirtiéndola en ejemplo para otros territorios en la ciudad de Bogotá.

Jasa Rehm, director y fundador de Oscura Radio TV, en más de 15 años de gestión cultural y ocho a cargo a de su programa, ha acompañado al movimiento metalero local, distrital y nacional. Jasa fue el anfitrión de la jornada sabatina dedicada al rock n’ roll.

Alrededor de la Plaza Fundacional de Fontibón, se resguardaba del agua una legión metalera que no perdía detalle de las presentaciones de las bandas que en tarima descargaban truenos musicales con sus instrumentos.

Ocho bandas se presentarían durante la jornada del sábado, cinco de ellas surgidas en la misma localidad, dos distritales y una invitada nacional.

La primera en subirse a la tarima, sería DCrema Innata, banda joven de la localidad, cuya propuesta musical se enfoca en los sonidos alternativos y progresivos.

Conformada en 2015 e integrada por cinco jóvenes músicos: Hugo Sosa, batería; Henry Rojas, voz y guitarra; Brigitte Torres, sonidos electrónicos y coros; Christian Medina, teclado y Juan Raven en el bajo, tuvo la responsabilidad de abrir escenario y de mostrarse ante un público, que en parte, escuchaba la propuesta de la banda por primera vez.

La reivindicación de nuestro folclore es uno de los compromisos de Origen, agrupación de la localidad, que fusiona el rock con los sonidos tradicionales colombianos.

Fotografía: Cristina Restrepo V (Oráculo Magazine)

Conformada por experimentados músicos, gira su propuesta en torno a temáticas ambientales principalmente. Origen fue la segunda banda de la tarde y la que abriría escenario a la primera agrupación de sonidos de extremos: Mask of Insanity.

La tarde, que hasta ese momento había sido acompañada de ritmos un poco más tranquilos, sería atravesada por el death metal melódico de la agrupación nacida en la localidad.

De los sonidos estridentes de regreso al rock, gracias a la aparición en tarima de la primera agrupación distrital,  Cuartoscuro, cuya propuesta se centra en el género progresivo, en el cual se fusionan el metal, el gótico, el jazz y ritmos colombianos, ofreciendo un sonido experimental que dota de personalidad a sus presentaciones.

A partir de las 4:00 p.m. los sonidos extremos se tomarían la Plaza Fundacional, con la presentación de Defaced, banda conformada en la localidad, que ha participado activamente en diferentes procesos culturales de Fontibón.

A partir de sus líricas, la agrupación resalta el valor de la memoria y la cotidianidad, bajo el concepto del south american death groove.

Caía la tarde y con ella la lluvia estaba desapareciendo, para recibir la presentación de Info, la segunda agrupación distrital, que con una puesta estética impresionante, hizo olvidar a los asistentes del frio que por esa hora cubría a la Plaza Fundacional.

El rock industrial de Info está cargado de energía, incita a poderoso ‘pogos’. Permanecer inmóvil durante sus conciertos es imposible.

Doce años de trayectoria se evidenciaron en una presentación que logró atrapar la atención de los asistentes y dar la bienvenida a la última banda de la localidad que se presentaría en la jornada de Rock Hyntiba: El Dorado.

En una escena en la que predominan las voces guturales, una banda está marcando territorio, regresando a los sonidos clásicos del heavy metal, de largos riffs de guitarras y de voces agudas. El Dorado, con casi dos años de trayectoria, ha logrado atraer la atención de docena de seguidores que corean cada canción y aplauden con euforia sus presentaciones.

La expectativa que despierta, haría pensar a cualquier desprevenido que es una banda de vieja data. En tarima, sus cinco integrantes se integran en un performance que trae a la memoria el heavy metal que a comienzos de la década de los ochenta atrapó a una generación y definió un nuevo camino para los sonidos pesados del rock ‘n roll.

El metal bogotano nos ha acompañado desde los años ochenta y creció con una generación que estaba despertando a los sonidos internacionales. La calle y la realidad social han sido una fuente de insumo para sus letras, su música es una descarga constante de ráfagas de inconformidad y de protesta.

Contrario a las afirmaciones de sus detractores, es un movimiento que no solo ha permanecido firme al lado de sus seguidores, sino que ha participado activamente de diferentes procesos sociales con las comunidades, demostrando que la música no nació por generación espontánea, sino que se alimenta, también, de la realidad.

Emociona ver que los más pequeños demuestren cierta inquietud por el rock ‘n roll, más aún cuando en la época actual la industria de la música está empeñada en generar millones de dinero, olvidándose de su esencia fundamental: la pasión.

En medio de la presentación, El Dorado, invitó a la tarima a niños vestidos con una bandera amarilla, quienes en compañía de la agrupación se tomaron el escenario a mitad de la noche.

La potente voz de la hija del vocalista, la personalidad de ella y de los otros niños, permite pensar en que la nueva sangre del metal, alargará la existencia del género por muchas generaciones más.

Se aproximaba el cierre de aquella jornada, el frío acompañó de principio a fin los sonidos extremos de Rock Hyntiba XIX, el público tiñó de negro la Plaza de Fundacional de Fontibón y dio la bienvenida a la banda encargada de clausurar la versión más reciente del festival: No Raza.

Más de dos décadas de trayectoria en el death metal, hacen de No Raza una de las bandas nacionales más influyentes en el movimiento metalero colombiano.

Su poderosa descarga musical estremeció el escenario y cerró por todo lo alto la edición 19 de Rock Hyntiba, que se destacó por el cumplimiento de horarios; por el sonido y la logística; por el trato hacia los medios de comunicación y por el comportamiento de los asistentes.

Agotados, pero con una grata sensación, nos despedimos de aquella jornada y nos prepararíamos para el segundo día de cubrimiento, por primera vez, en Cuando las Calles Hablan.