Con una narrativa marcada por la inmortalidad, el deseo y la decadencia humana, ‘Drácula’ adelanta el carácter conceptual del próximo álbum de Vobiscum
La banda colombiana Vobiscum Lucipher lanza ‘Drácula’, segundo sencillo de su próximo álbum ‘Esclavos de la Muerte’, previsto para 2026. La canción se inscribe en los territorios del death metal técnico y melódico, integrando elementos de la música clásica y una narrativa conceptual que amplía el universo creativo del grupo.
‘Drácula’ forma parte de un álbum conceptual inspirado en la novela Dráculade Bram Stoker y en la estética oscura y cinematográfica de la película homónima dirigida por Francis Ford Coppola en 1992. Desde lo lírico, el tema explora la inmortalidad, la condena, el deseo y la decadencia humana a través de una construcción densa y atmosférica, alineada con el espíritu de la obra original.
En el plano musical, el sencillo se desarrolla a partir de estructuras complejas, pasajes técnicos y atmósferas melódicas que dialogan con la música clásica, reforzando el carácter épico y sombrío del relato. La canción cuenta con la participación del artista invitado Daniel Salazar, cuyo aporte en el violín introduce un matiz particular dentro de la composición.
La formación de Vobiscum Lucipher en esta etapa está conformada por Camilo Burbano en la voz, Oscar Pantoja en la batería, Diego Pantoja en la guitarra rítmica y los teclados, David Obando en la guitarra líder, Fabio Sánchez en el bajo y Daniel Salazar en el violín.
Con ‘Drácula’, Vobiscum Lucipher continúa desarrollando una propuesta artística de fuerte identidad conceptual dentro del metal extremo colombiano, mientras avanza hacia el lanzamiento completo de Esclavos de la Muerte en 2026.
En ‘Letanías Elektra Bomb (Remix)’, Yimark traslada la fuerza del power metal a un territorio electrónico, ampliando el universo conceptual de ‘Letanías’
El horizonte se difumina en medio de la niebla que cubre la montaña y el asfalto. El chico de la camisa roja a cuadros se levanta de nuevo y, en el borde de la carretera, rasca su guitarra aguamarina. Las cosas que trajo consigo permanecen a un lado de la cerca. Los aventones lo trajeron hasta aquí; el siguiente auto seguirá marcando la ruta de un viaje del que no sabemos por qué comenzó ni dónde terminará; es posible que él tampoco lo sepa. Es una imagen simbólica en cada uno de sus elementos: los que saltan a la vista y los que prefieren quedar abiertos a la percepción del observador.
La quietud de esa postal inicial parecía el punto de partida del relato. ‘Hasta el final’ nos hizo pensar que era la primera estación de una travesía emocional. Sin embargo, en el videoclip de ‘El Viaje’, el chico que permanecía sentado al borde de la carretera vuelve a ponerse en marcha y deja claro que el trayecto había comenzado mucho antes, cuando decidió salir —o escapar— de un lugar que ya no quería habitar.
La poesía de las imágenes de la primera canción y las escenas recreadas en la pieza audiovisual es acompañada por acordes agudos y melancólicos del blues. Es la intención de Ariel Tobo crear una obra en la que también hay espacio para el rock y otras sonoridades modernas, sin alejarse de la sensibilidad propia de un género nacido al sur de Estados Unidos.
Ariel Tobo, artista bumangués, es el protagonista y narrador de las canciones que conforman su disco debut ‘Jet Lag’: nueve estaciones emocionales —y un bonus track— en las que se desprende de fragmentos de historias personales para compartirlas con nosotros, individuos que también hemos sentido el deseo de escapar, de buscar, simplemente otro lugar.
«Y ahora decides hacer tuyo el camino, labrar un destino con tu propio Dios»
La poesía, presente tanto en las imágenes como en las armonías, y en las letras que el artista narra en primera persona, es cotidiana: relatos que podrían surgir en medio de una conversación o durante una tertulia con amigos. Sin embargo, lo simbólico no pierde su lugar y la metáfora amplía el significado de sus canciones.
‘La Acera Izquierda’ narra una historia en la que la timidez, que busca sus armas entre la poesía, es derrotada por la espontaneidad. La imprudencia no conoce de recursos literarios cuando sabe que un “hola” puede ser la primera línea del amor.
La melancolía en ‘Caminos’ es explícita. Su melodía taciturna y el monólogo que exhibe el artista nos deja en una estación de quietud en la que solo deseamos permanecer sentados, observar cuánto hemos recorrido y expresar cuánto nos ha dolido el viaje.
‘Tiempo’ es otra canción que duele, otro vistazo al camino recorrido, una remembranza de las historias que hemos escrito. El futuro, planteado en la lírica como una pregunta, cuestiona la vida entendida como el transcurrir sucesivo de horas, minutos y segundos.
‘Jet Lag’ nos entrega dos versiones de una misma canción. ‘Silencio’, en la primera de ellas, es rítmica y combina la fuerza del rock ‘n’ roll con el blues; mientras que su segunda lectura se transforma en una balada acústica, una canción en la que el lugar que se busca es, quizá, el más anhelado y esquivo al mismo tiempo: el amor.
La obviedad de saber que todos estamos en nuestro propio viaje, en ‘Jet Lag’, nos hace detenernos en estaciones precisas para preguntarnos —quizáa de nuevo— por aquello que alguna vez sentimos; para regresar a lugares a los que probablemente no deseamos volver; para admitir que estar extraviados es, muchas veces, la primera razón para intentar pisar otros destinos, reencontrar el rumbo o —por qué no— descubrir uno nuevo.
Sobre Olugna
Cada crónica es un ritual. Quizás suene demasiado romántico, pero así es. Así soy yo, complejo y trascendental; sensitivo y melancólico, pero entregado a una labor que, después de algunos años, me ha abierto la posibilidad de vivir de mis dos grandes pasiones: la escritura y la música. A la primera me acerqué como creador, a la segunda –con un talento negado para ejecutarla– como espectador
El medio de comunicación musical independiente de Colombia hizo público su habitual listado de fin de año. ¡Conócelo y compártelo!
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Para despedir el año, Colectivo Sonoro presenta su habitual e infaltable listado de los ’50 cañonazos colombianos alternativos’ en donde hacen un balance por las más destacadas e importantes canciones que se publicaron durante este 2025 en la escena musical emergente colombiana, canciones que sin importar el número de vistas o reproducciones fueron de gran importancia, en el concepto de Colectivo Sonoro, para construir el mapa musical alternativo de este año en Colombia.