Mientras el discurso del odio gana espacio en distintos países, Doctor Krápula convierte la cumbia en un acto de resistencia colectiva.
En un contexto marcado por la polarización política, los discursos autoritarios y las tensiones sociales que atraviesan distintos países de Latinoamérica, Doctor Krápula presenta ‘La Cumbia Antifa’, un sencillo que conecta la tradición popular de la cumbia con una postura abiertamente antifascista y comunitaria. La canción surge como una reacción al momento ambiental, político y social que vive la región, utilizando el baile y la celebración como formas de resistencia cultural.
El tema recoge elementos de la cumbia tradicional y los mezcla con rock y sonoridades latinoamericanas para construir una pieza centrada en el mestizaje, la memoria territorial y la defensa de las identidades populares. La agrupación plantea la canción desde los barrios, las calles y la selva, entendiendo esos espacios como territorios atravesados por luchas sociales e históricas. En uno de sus fragmentos, la banda afirma: «Suena la cumbia antisistema, la que se opone al poder que todo lo quema… Este es el ritmo que quema la pista, que boicotea a todos los imperialistas».
El lanzamiento llegó acompañado de un videoclip rodado en Bogotá bajo la dirección de Alex Cortés y la producción de Little Goat Films. El equipo audiovisual estuvo integrado por Jaime Rosero en dirección de fotografía y asistencia de dirección; Felipe Mizinga en cámara; Yoy Rave y May Torres Olarte en dirección de arte; Ana García en maquillaje y Julián Angarita en foto fija. La producción musical estuvo a cargo de Juan Pablo Vega, ganador del Latin Grammy, mientras que Stefano Pizzaia realizó la mezcla y masterización.
‘La Cumbia Antifa’ marca además el inicio del próximo álbum de estudio de Doctor Krápula, grabado en Bogotá. La banda, integrada por Niko Cabrera, Kasius Martínez, Sergio Acosta, David Kawooq y Mario Muñoz, acumula más de 25 años de trayectoria y una discografía compuesta por 12 álbumes, cuatro EP y un DVD en vivo. Su propuesta ha combinado históricamente punk, ska, reggae, hip hop y cumbia con discursos sociales y ambientales que los han convertido en una de las agrupaciones colombianas de mayor circulación dentro del circuito latinoamericano.

