Ante un sistema nervioso que impone la quietud, Grace de Gier convierte su proceso de sanación en el motor para reconectar con su identidad colombiana
La artista colombo-neerlandesa Grace de Gier atraviesa un punto de inflexión en su trayectoria tras ser diagnosticada con neuralgia del trigémino atípica y síndrome de Ehlers-Danlos. Esta situación la ha llevado a priorizar una pausa consciente en sus presentaciones en vivo, incluyendo la cancelación de festivales internacionales programados para 2026, con el fin de proteger su integridad física.
Lejos de representar un final, esta etapa se define como una carrera de resistencia donde la música continúa siendo su principal herramienta de transformación y supervivencia emocional.
Como parte de este nuevo ciclo creativo, la cantautora prepara el lanzamiento de material en español, buscando una reconexión profunda con su herencia bogotana y el público hispanohablante. Esta decisión estratégica marca un regreso a sus raíces y a la «berraquera imparable» que define su propuesta, utilizando el idioma original del proyecto para explorar narrativas de resiliencia. Bajo el liderazgo de su equipo y el músico Edgar Grimaldos, la artista apuesta por un vínculo más cercano con su cultura y su gente, transformando la adversidad en un manifiesto de identidad.
Su sencillo más reciente, ‘Done’, funciona como el puente hacia esta nueva etapa, habiendo sido grabado en París en condiciones de dolor extremo que obligaron a una producción desde la quietud. El tema, masterizado por el ganador de siete premios Grammy, Adam Ayan, captura la liberación emocional frente a ciclos nocivos, reflejando la honestidad de una artista que se niega a ser silenciada por enfermedades invisibles. Para la intérprete, crear en medio de la crisis física le ha permitido descubrir matices interpretativos que refuerzan su posición en el rock alternativo global.
La historia de Grace de Gier se ha cimentado históricamente en la superación de tragedias, desde el nacimiento milagroso de su hijo Jake que inspiró la canción ‘Dame tu mano’, hasta su consolidación en escenarios de Europa y Latinoamérica. Ganadora de reconocimientos como el Mara de Oro y el MMA, su carrera es un testimonio de cómo la vulnerabilidad puede convertirse en fuerza colectiva.
Con este nuevo rumbo hacia el español, la boyacense reafirma que su razón de levantarse sigue intacta: componer y cantar para visibilizar las batallas que ocurren en lo más profundo del alma.

