Las caras ocultas detrás de la música I

Enrique Gaviria es uno de los ingenieros más recordados del rock nacional, no solo por la calidad de su trabajo, sino también por participar directamente en la producción de joyas incunables que aportaron a la reactivación del género en nuestro país, tras un letargo de varios años.

Fue directamente responsable de la creación de los míticos estudios Fonovisión, (hoy en día Audiovisión), donde han pasado grandes leyendas nacionales e internacionales, como el mismísimo Eddie Kramer, uno de los grandes productores del rock mundial.

Enrique compartió con nosotros un documento imprescindible para los artistas que pretenden abrirse paso y destacarse en el mercado musical, el cual fue publicado previamente en su blog personal: El Jardín Audiovisual.

Este especial estará divido en cuatro entregas, en cada una de ellas, describe a detalle los diferentes roles que intervienen en la producción de un disco, lo que el autor llamó: Las caras ocultas detrás de la música.

¡Bienvenidos!

Las caras ocultas detrás de la música I

Por allá en 1980 exploraba la necesidad de llenar los vacíos que existían en nuestra industria, para que el rock nacional no muriera por completo.

Por, Enrique Gaviria

Comenzó el éxodo: los músicos curtidos de rock se iban del país

Ante esa desolación y miseria  proponía crear un sello discográfico, así nació Neón, que durante más de cinco años grabó composiciones de artistas con diversa trayectoria; era rock nacional, algo de jazz, música clásica e improvisaciones, ‘jams’ y demos de canciones para arreglar.

Detrás de la música
Fotografía tomada de El Jardin Audiovisual. (2019)

Se fue creando un catálogo importante, cada uno con su respectivo dossier, en el cual se iba acumulando la música grabada y terminada: fotos, videos, prensa y lo que pudiéramos.

Era un trabajo en equipo con varios productores, ingenieros y asistentes. Contábamos  con un estudio profesional,  a la altura de los mejores del mundo y, en principio, creíamos los unos en los otros, no fue así.

Es que no era fácil, menos entre feroces “artistas” quienes, cual pirañas, se mordían los unos a los otros, no querían esperar, el egoísmo los carcomía. Eran escépticos  en las capacidades de un sello independiente y de carácter colectivo. Era tal el misticismo que jamás firmamos un contrato, todo lo contrario, regalé lo que pude.

Fueron 15 artistas aproximadamente, a los cuales se les dedicó tiempo, dinero y amor. A medida que iban terminando, salían corriendo a regalar las producciones, por lo que había que bajarle al acelerador, al ímpetu, e ir piano, piano. 

Había que montar un andamiaje grande, una empresa dedicada a la promoción de los productos de los artistas. Neón nunca se materializó como una empresa registrada ante la Cámara de Comercio, pero si funcionó como una empresa familiar, incluso en el MIDEM 84 (congreso de empresas relacionadas con la industria de la música que se reúne en Cannes todos los años), montamos un stand con el propósito de vendernos como sello discográfico bajo los estándares internacionales, basados en los dossiers de cada artista que, mostrados todos sobre una mesa, causaban buena impresión. Así nos presentamos en sociedad en Francia. 

Hoy todo eso, y mucho más, se pudre en el baúl de mis recuerdos. 

Sobre el MIDEM 

Para llegar hasta allá tuve que estudiar, aprender y comprender cómo funciona el negocio de la música. Lo poquito que asimilé, se los quiero compartir, puede que esté desactualizado y viejo, pero de algo ha de servir.

Imagen tomada de: https://www.midem.com/en-gb.html

Lo primero que tiene que existir es “la canción”. Sin esto no hay nada. Incluso antes que el artista.

Las canciones las hacen los compositores, personas que, solos o acompañados, escriben la música y la letra –si no es instrumental–, de manera que se puedan registrar, de lo contrario es como tener un hijo y no registrarlo, cualquiera puede pedir la paternidad, es mejor registrarlos por si tienen que defenderlos en algún momento. Nunca se sabe cuándo, si componiendo una balada de rock le hacen un arreglo muy “despacito” y termina siendo una mina de oro como “ayer”, para Pablo y Juan y su editora: “Las canciones del norte”.

Durante el viaje exploratorio a la convención mundial de música (MIDEM), me di cuenta que existía un comercio gigante de canciones, cientos de representantes de artistas o compañías discográficas buscando temas para sus artistas o simplemente, por si acaso, comprando composiciones, para ser arregladas posteriormente y producidas para diferentes artistas en cualquier parte del mundo.

Descubrí que existían empresas con grandes stands dedicadas a la compra y venta de canciones. Estas se conocen como Las Editoras musicales y mueven miles de millones de dólares, que obtienen de las múltiples maneras que existen para que a una canción se le extracte, de su éxito, las diferentes posibilidades de comercialización o, como mínimo, un relleno en algún disco de algún artista de algún punto del planeta; una canción se puede reinterpretar en cualquier idioma, bajo cualquier arreglo musical.

Publicidad

Para tener una canción se requiere: Tener el audio de la canción. El score de algunos de los instrumentos (la base), la letra (si lleva), y estar registrada con una editora. 

La canción, una vez es vendida o asignada, llega a las manos de un arreglista.  

La combinación de sonidos de instrumentos en una canción es el trabajo del arreglista.  Los temas, por regla general, llevan una gran transformación desde su concepción hasta su publicación; esta consiste en crear todos  los acordes y notas para cada instrumento que en su concepto debe llevar  y de acuerdo con el productor, la forma como esta debe ser interpretada. Los arreglistas son contratados por los productores y existen diferentes cánones por su trabajo.

El copyright

Para el compositor existe el copyright, que lo protege por ser el padre de la canción, la música por sí misma y da protección a La Editora:

“Copyright is a legal device that protects the music itself — not the paper on which it is printed nor the recording on which it is performed. It is copyright alone that makes music publishing feasible, for without it there is no protection against the unrestricted and uncompensated use of the property of a composer/lyricist and their publisher. Since 1917, NMPA has been a strong and effective champion for the protection of music copyrights in an age of rapid technological changes. NMPA was a leading voice for music publishers in connection with the enactment of the Copyright Act of 1976, and has successfully advocated amendments to that Act where necessary to protect the interests of music copyright owners”.

Copyright is a form of protection provided by the laws of the USA to the authors of “Original works of authorship”

Copyright law provides protection At the moment an original work is fixed into a tangible medium.

 (Acaban de hacer un nuevo ajuste para cubrir el uso de las composiciones en las plataformas digitales).

Dónde y cómo registrar una obra

Estando en el MIDEM caí  en cuenta que ninguno de los 15 artistas que estaba promoviendo  tenían lo más básico y fundamental: sus canciones registradas.

A pesar de que todos eran conscientes que estaban grabando para un sello independiente y no teníamos contratos, por primera vez vi la necesidad y oportunidad para crear una editora paralela al sello discográfico Neón. ¡Mi editora!

La bautice EG Música y conseguí todos los contratos necesarios para, una vez registrada la empresa, afiliarla a ASCAP.

Sobre ASCAP

Existen varios tipos de editoras, las Grandes que vienen trabajando por generaciones con gigantes compañías discográficas y controlan miles de canciones de cientos de compositores.

Imagen tomada de: www.chinadaily.com.c

Sony Publising Co., es actualmente la más grande, compra catálogos de editoras pequeñas y pelea por obtener las importantes; acaba de obtener los derechos de las editoras dentro de la sucesión de M. Jackson, que tenía sus derechos; los pocos de las composiciones de Elvis (este casi no compuso) y Northen Songs, la de los Beatles.

Ellos cedieron sus derechos de autor a esa editora, que en un comienzo era de su propiedad junto con su manager y un abogado. Para no pagar impuestos la hicieron pública y algún astuto fue comprando las acciones hasta quedársela y la revendió. Es una buena historia, dice así: Paul le contó a Michael que pondrían a la venta acciones de Northen Songs en la bolsa Inglesa y pensaba comprarlas, pues el depravado fue y las compró todas primero, búsquenla… Terminó en la sucesión de M. Jackson y la compró hace poco, por muchos millones de dólares, Sony P.co.  

Afiliadas, varias editoras se agrupan con el fin de expandir su catálogo de composiciones. Otras, así sean pequeñas, prefieren mantenerse solas y abogar por sus propias canciones. También existe el compositor que tiene su propia editora y mira por sus propios intereses.

Todo esto se puede dar porque existen tres mega compañías: ASCAP, BMI, SEASAC, que desde siempre han tenido el control y cobro de regalías a nivel global, por lo que a la final, cualquier editora debe estar afiliada a alguna de estas tres, simplemente para que le recojan las regalías globalmente. 

Próximas entregas

  • Las caras ocultas detrás de la música IV: La evolución del logo de Virgin

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.