«Pueblo vivo, camina en memoria. Cada paso reclama la historia»
‘Nueva Nación’ – MaYita
Por: Andrés Angulo Linares (Olugna)
―Las mujeres están hechas de ají y de yuca, los hombre de coca y de Tabaco―, explica don Jairo Méndez, médico ancestral del Resguardo Indígena de San Antonio de Calarma.

Su definición, es el preludio de un viaje a través de la cosmogonía del pueblo Pijao guiado por el saber que ha heredado de sus ancestros y orientado por las bocanadas que le da al tabaco que sostiene con su mano izquierda.

«Abuelito Tabaco. Abuelito, guíame. Abuelito, háblame. Abuelito, conéctame. Abuelito, apóyame»
‘Abuelito Tabaco’ – MaYita
Los primeros acordes de la canción son lentos. La intención de desenvolverse alrededor de ritmos tradicionales es evidente; sin embargo, de manera sutil, hay un pequeño guiño a la modernidad.

Don Jairo es nativo de la región suroccidental del Chaparral. Nació en 1961 y hace diez años se hizo médico mayor del resguardo. Su chaleco azul lo identifica. Es un hombre sereno. Sus palabras dejan al descubierto la profunda conexión que mantiene con el espíritu de los abuelos.
«Abuelito Tabaco. Abuelito, guíame. Abuelito, háblame. Abuelito, conéctame. Abuelito, apóyame»
‘Abuelito Tabaco’ – MaYita
La letra de la canción es una plegaria: un mantra que se repite por casi tres minutos, en los que MaYita (+), junto a Emily Salgado y Willa Kveta, le habla a ‘Abuelito Tabaco’. Es un tributo a los ancestros, a la memoria y a la medicina; palabras con profundo significado para el pueblo Pijao.
‘Abuelito Tabaco’ abrió esa postal que, durante cinco días, puso en mis manos una pequeña parte del inmenso conocimiento que guardan los pueblos ancestrales. La tercera canción de ‘Abracadabra’ fue mi excusa para recorrer este territorio espiritual que la artista colombo americana nos entrega en nueve canciones.
El tabaco es pilar fundamental del pueblo Pijao y está presente en cada momento. Fumarlo no es un pasatiempo, es un puente de comunicación con los espíritus que protegen la Pachamama. Es símbolo de equilibrio, fuente de sabiduría y un sello de identidad.
El ritual que nos propone ‘Abracadabra’ se extiende también a la memoria y el territorio. ‘To’ê Yathxól’neholha’ es un canto originario del Pueblo Fulni-ô de Brasil que MaYita recibió para compartirlo respetando su origen y la alianza que permitió ese encuentro: un homenaje a Ouricuri o, para los Pijaos, a la Pachamama.
―Usted, al utilizar un tabaco, es siempre pensando en qué es lo que va a realizar, qué es lo que va a hacer. ―Explica el médico mayor y continúa―. A qué se va a dirigir, para trabajarlo y tener el dominio de él, porque el tabaco es dominio.
Círculo, memoria e historia en ‘Nueva Nación – El nacimiento de un nuevo tiempo’, quinta canción de ‘Abracadabra’, son fundamentales para una vida que está a punto de comenzar. En su letra cada paso reclama los vestigios de que aquellos que pisaron la tierra antes que nosotros. Una idea que comienza en el pensamiento y la palabra, pero que necesita convertirse en relación, movimiento y acción.

El ritual de despojo que dirige don Jairo es un acto de limpieza en el que los mohanes ―médicos ancestrales― son los encargados de eliminar las impurezas; una ceremonia simbólica en la que ellos invocan a los dioses por la protección y el bienestar.
En Abracadabra’, MaYita parece construir algo parecido: un recorrido en el que memoria, ceremonia, palabra y territorio no funcionan como piezas aisladas, sino como parte de una misma búsqueda. ‘Abuelito Tabaco’ invoca, ‘To’ê Yathxól’neholha’ lleva el canto hacia otro territorio y ‘Nueva Nación’ transforma esa memoria en una posibilidad colectiva.
El silencio es muestra de respeto, la concentración es fundamental. Los mohanes, después de la invasión de los dioses guardianes, entregan a cada asistente un tabaco que debe ser recibido por los hombres con la mano izquierda; las mujeres, por su parte, pueden hacerlo con la derecha.
Son apenas tres estaciones de un álbum de nueve canciones que avanza desde la invocación hacia la integración y que, como plantea la propia artista, busca que aquello que se piensa y se pronuncia encuentre una forma de existir en las acciones.
―Ellas son equilibradas. La parte izquierda de nosotros (los hombres) es fría y la parte derecha es caliente, por eso es que hay que utilizar el tabaco en la mano izquierda: para que equilibre esa energía―. Finaliza el médico.
La artista sigue de esta manera su recorrido espiritual. ‘Maya’, el primer disco, fue el regreso a las raíces; ‘Somos’, el segundo, encuentro con los otros. ‘Abracadabra’ es el instante en el conocimiento se convierte en acción.

