París: En cuerpo y alma

La  ciudad luz y del amor: la Ville lumière et d’amour, me ha enseñado todas sus caras después de casi dos años de mezclarme en su día a día, en su cultura, en sus sitios turísticos, en  sus innumerables  cafés, museos, parques, galerías y  entre  su gente.

Por, Andrea Castro

La  ciudad luz y del amor: la Ville lumière et d’amour, me ha enseñado todas sus caras después de casi dos años de mezclarme en su día a  día, en su cultura, en sus sitios turísticos, en  sus innumerables cafés, museos, parques, galerías y  entre  su gente. Gente de aquí y de allá; parisinos, rusos, árabes, africanos, bolivianos, colombianos. Un  sinnúmero de nacionalidades concentradas aquí con intereses diferentes, pero constantes en su  deseo de perderse en la magia de París.

La romántica París es poseedora  de importantes  espacios turísticos que todos, por alguna razón, ya conocemos e idealizamos como próximo destino en nuestros proyectos de vida y  a la cual  le llamaré el Cuerpo de París.

El Cuerpo

¿Cómo no hablar de sus calles?, algunas tranquilas y espaciosas, otras un tanto estrechas y empedradas con grandes edificios de arquitectura neoclásica y con nombres memorables de algún  presidente, poeta o  escritor del siglo XVIII, perfectas para aquellos con espíritu bohemio, de historiador, de escritor o de artista.

También están aquellas divertidas por las que vagan melodías  y olores de diferentes partes del  mundo, gracias a la variedad de bares  y restaurantes, como los que podemos encontrar en el Barrio Latino en la plaza Saint Michel, propicia para aquellos más rumberos y de buen comer. Para los que aman la moda y las compras: Les Champs Elysées, una avenida entera, de principio a fin, atestada de locales de las mejores marcas de ropa, bolsos, restaurantes, autos y más.

Para los más creyentes, las iglesias: Notre Dame, La Sainte Chapelle o Sacre Coeur de Montmartre, entre muchas otras. Ni  hablar de sus museos, llenos de obras de artes y esculturas de artistas famosos, como las que se encuentran en el Musée de Louvre donde está la tan deseada Gioconda, mejor conocida como La Mona Lisa de Leonardo da Vinci, como éste, encontramos para todos los gustos más de 150 museos.

Imposible pasar por aquí  y no  visitar  los grandes y majestuosos  castillos que datan del siglo XIV y XVII en los cuales está la historia de Francia y, por supuesto, está la monumental Torre Eiffel, la estructura más deseada por turistas, fotógrafos, directores de cine y hasta vendedores ambulantes. Sí, vendedores ambulantes. Y con  esto doy paso a lo que llamaré el Alma de Paris.

El Alma

Una realidad que sólo  se conoce  teniendo  una rutina de vida como ciudadano promedio en la villa de la luz; pues es verdad que aquí existe gran variedad de olores, sensaciones y emociones.

Empecemos por los muy comunes  vendedores ambulantes que se encuentran  por doquier en la majestuosa metrópoli; si  pasa por la Torre Eiffel,  déjese persuadir  por algunos de ellos, en  su  mayoría hombres de tez morena, que dependiendo de sus rasgos físicos logrará identificar su lengua nativa y en esa misma le hablará de manera mediamente correcta, para poder ofrecerle desde pequeñas réplicas de la Torre Eiffel hasta una deliciosa botella de vino o de cerveza,  para que pueda pasar la tarde en les Champs de Mars gozando de la increíble vista. Si  la velada es larga y le coge la noche en este lugar, podrá disfrutar en  alguna hora en punto  de la Torre, la cual  se ilumina evocando la espuma de licor al abrir un delicioso champagne,logrando los aplausos y efusividad de los  asistentes.

También los artistas callejeros hacen  parte de esta gran ciudad, pues no es raro encontrarse por las calles con algún grupo de jóvenes entreteniendo  a los transeúntes con  sus coreografías  al ritmo  de una mezcla de sonidos alternativos, cuyo  volumen  logra la atención de los tantos visitantes que por allí coinciden.

Además de encontrarlos por las calles, también  los encontramos en  los metros y ocasionalmente en los trenes, a los que se suben en compañía de su guitarra, acordeón, o simplemente de su voz  –una que otra melódica–,  para entonar notas y  canciones en  cualquier idioma, que pueden ir desde George Brassens hasta Juanes, a cambio de lo que usted considere que puede darle.

Asimismo nos  topamos con ellos en los pasillos del  metro, mientras corremos a cumplir con  nuestros deberes. Otros afortunados son  patrocinados por la empresa de transporte público y autorizados a tener un espacio allí, para que puedan dar a conocer sus composiciones de manera más cómoda. Eso referente a las emociones que despiertan  las melodías.

El  olfato  también  se entretiene aquí,  pues  a causa de aquellos Sin hogar que pasan sus días deambulando  por las calles de la ciudad y pasando  sus noches –algunas muy frías, otras muy calientes dependiendo de la época del año– en  alguna silla de las diferentes estaciones del  metro sin tener la posibilidad de una buena ducha, al  pasar de los días su presencia se hace sentir y  notar.  No  se asombre,  si  en vez de encontrarse con  fragancias exquisitas y glamurosas, lo  que encuentra  es un fuerte olor a  orina encerrado  entre los pasajes subterráneos, además de la presencia de aquellos infortunados tomando su siesta a los costados de las estaciones entre cartones y cobijas maltrechas por el uso. Este es un escenario  difícil de entender, dado que el gobierno dispone de espacios en los cuales les brindan ayuda, abrigo y comida para suplir sus necesidades y puedan, de esta manera, llevar una mejor vida.

Tampoco  se extrañe si  al  caminar por las calles, de repente, encuentra a alguna familia proveniente del continente africano que a causa de la guerra migró a  territorio  europeo  con la esperanza de hallar un  mejor modo  de vida y que por más esfuerzos que hace el  gobierno por ayudarles, los medios resultan escasos para abastecer todas sus necesidades, entonces su única opción en la espera de algo mejor, es ir al encuentro de la buena fe y colaboración de algún transeúnte.

Para hablar del alma de Paris, se debe hablar de la propiedad y amor que proyectan los parisinos por su ciudad, como también su posición socio-cultural y política, frente  a  los acontecimientos  de su día a día, por tal motivo es importante mencionar cómo reacciona la población frente a los terribles sucesos por los que ha tenido que pasar en los últimos meses.

Francia es un país donde el  ciudadano  sabe  cuáles son  sus derechos y los hace valer pese a  cualquier veredicto, razón por la cual, cuando  ocurren  situaciones que afectan  la tranquilad y el orden  público,  la ciudadanía manifiesta su inconformidad mediante protestas pacíficas en  las calles, congregándose frente al  lugar del  siniestro, como tampoco es motivo de asombro, que en los principales canales de televisión, dentro  de sus parrillas de programación, se encuentren espacios de debate frente a la situación  por la que atraviesa la nación. Quizás se deba a que el  parisino tiene  una  fuerte inclinación por la lectura, tanto de actualidad como de literatura, y es esto lo que lo hace culto y educado, pues gracias a este hábito cuenta con los argumentos para hacer respetar sus derechos y defender su posición frente a los demás. Es tanta su  pasión, que en efecto logra contagiarla, es por esto que todo aquel que viva aquí, siempre llevará un libro en sus manos.

En  conclusión, la Ville lumière et d’amour, es un hermoso lugar, que como toda gran ciudad, tiene sus problemáticas internas que no se hacen indiferentes ni invisibles por ser uno de los destinos turísticos más deseados de todo el mundo, por lo contrario, momento a momento manifiesta su interés y preocupación por ofrecer y cambiar aquellos aspectos  negativos, y que rechaza  que algún suceso opaque la magia que recorre la villa, que siempre da la mejor bienvenida al que está de paso o a aquel que decide pasar una buena  temporada aquí. Sin duda lo mejor de estar en Paris, es no querer regresar a su lugar de origen.

 

Galería fotográfica

París: En cuerpo y alma

Por, Andrea Castro

París (Francia)

Sobre Andrea…

Mi  nombre es Andrea Castro, tengo  29 años, nací en  Bogotá, soy egresada de la Fundación Universitaria UNINPAHU de Comunicación Social y Periodismo, vivo en París, donde llevo  a cabo estudios de lengua francesa.

Interesada en las redes sociales y el marketing digital, Amante del  teatro, el  reggae y una buena copa de vino.

 

Imagen principal libre de derechos: https://pixabay.com/es/noche-de-la-ciudad-par%C3%ADs-puente-1567384/

Imagen Barrio Latino tomada de internet: www.paris.es

 

Cantadoras Memorias de vida y muerte en Colombia

La música, un grito de resistencia cultural que lleva, a través de la música un mensaje de paz, que la joven directora María F. Carrillo plasma con acierto en su documental Cantadoras. Memorias de Vida y Muerte en Colombia.

María Fernanda Carrillo, directora del documental ‘Cantadoras. Memorias de vida y muerte en Colombia’  y Ceferina Banquéz, cantadora de bullerengue y una de sus protagonistas, conversaron con Rugidos Disidentes sobre esta propuesta audiovisual que lleva al espectador por un recorrido mágico a través de la música, usada como grito de resistencia y de paz.

 

Por, Edward Carrillo Sáenz

 

 

 

 

Imagen tomada de internet: https://vimeo.com/134987217

Un renacer en Nueva York

Carlos Daza era uno de esos latinos que no le cabía el mundo en la cabeza a sus 32 años de edad. Acostum­brado a la tranquilidad propia de su pueblo, Somon­doco, en Boyacá, Colombia, 10 días en Nueva York le cambia­ron para siempre la perspectiva de su vida.

Carlos Daza era uno de esos latinos que no le cabía el mundo en la cabeza a sus 32 años de edad. Acostum­brado a la tranquilidad propia de su pueblo, Somon­doco, en Boyacá, Colombia, 10 días en Nueva York le cambia­ron para siempre la perspectiva de su vida.

No podía creer que en 21.5 kilómetros de extensión hubiera tanta historia, tanta actividad, puentes de dos pisos, varios túneles construidos debajo del río Hudson, más de 4.493 edificios tan altos que intimidan y al mismo tiempo maravillan, personas impecable e irreverentemente vestidas, individuos de todas las razas que pueden hablar más de 96 lenguas, todo esto y mucho más en una isla que llamada Manhattan fue comprada en 24 dólares a los holandeses el 24 de mayo de 1626,  y denominan The Big Apple, La Gran Manzana.

Daza vivió lo que muchos cuando llegan a la ciudad de los Rascacielos. Se sintió de pueblo, de su amado Somondoco, pero de pueblo. No podía creer que una urbe relativamente pequeña, donde viven cerca de dos de millones de personas y transitan diariamente muchísimas más, provenientes de los alrededores de la isla y visitada por 25 millones de turistas al año, fuera tan organizada y con un civismo que ni en la ciudad más grande de su país, ni volviendo a ser fundada, podría experimentarse.

Eso lo supo caminando por las calles neoyorkinas cuando ob­servó cómo cada transeúnte procura en no afectar el espacio de los demás. Hay un respeto mutuo que impresiona.

En las escaleras eléctricas, por ejemplo, quien quiera subirlas caminando, avanza por el lado izquierdo, y en la parte derecha permanecen quienes tan sólo se dejan llevar por la escalera, en un orden milimétrico que ya parece ley.

En el metro la norma cívica es dejar bajar primero a los viajeros y luego sí acceder al tren. Carlos acostumbrado al Transmilenio de Bogotá, en la capital colombiana, vivió un triste de­but en el metro de Nueva york, que se repite mucho entre los latinoamericanos. Daza no consideró en dejar bajar a los pasajeros y sin pensarlo, subió al metro, pero no tar­dó en ruborizarse al percatarse del tamaño de su error. Descubrió que sus bases cívicas eran pobrísimas, vergonzantes, algo que mejoraría radicalmente con unos días más de metro, de caminar las calles, de obser­var el devenir de Manhattan y con lo cual aprendió una lección neoyorkina clave, un pequeño detalle para la convivencia urbana: respetar a los demás.

 

 

La magia

 

Con una formación universitaria bási­ca, proveniente de familia campesina, Car­los vio y vivió lugares que nunca se hubiera imaginado. A pesar de su manejo incipiente del idioma inglés, su “malicia indígena” le permitió sacarle ventaja a su viaje en medio de un temor propio de un ‘primíparo’ que se inaugura en las artes amatorias y descubre las mieles de la emoción desbocada. Guar­dadas las proporciones, algo parecido fue lo que experimentó Daza al conocer la ciudad que nunca duerme.

Era su primera experiencia con una gran metrópoli, propia del desarrollo. Todo era desconocido para él. Las amplias aveni­das, el metro (uno de los más grandes en el mundo con más de 400 estaciones trans­portando diariamente cinco millones de personas), las calles que en los semáforos tienen pantallas digitales que indican a la gente cuando es seguro atravesar; los sitios turísticos, el Empire State, famoso por ser por muchos años el edificio más alto en el planeta y porque allí, en la ficción de una película, King Kong luchó por su vida; El puente George Washington de dos pisos, el cual tiene un nivel superior con cuatro carriles en cada sentido y un nivel inferior con tres carriles en cada dirección, algo increíble. Eso sin hablar del túnel Holland que conecta a Manhathan con Nueva Jer­sey, construido por debajo del Río Hudson y que inaugurado en 1927, para Carlos fue una de las grandes sorpresas de ingeniería jamás vista con sus propios ojos. Todo era novedad como la estatua de la libertad, Liberty Enlightening the World, «La libertad ilu­minando el mundo», símbolo de EE.UU, la cual representa la libertad y emancipación con respecto a la opresión, impresa de una forma bella en los cheques federales que el Estado paga a los estadounidenses.

Carlos refería cada calle a las películas vistas durante su vida que infortunada­mente en la pantalla no trasmiten la misma emoción como cuando se está al frente de una calle como Times Square convertida en un íco­no mundial.

Durante las 24 horas del día, los 365 días del año, Times Square muestra una imagen camaleónica y mutante a través de anuncios publicitarios leds que la convierten casi en un lugar mágico y de fan­tasía. Para anunciarse allí hay que desem­bolsar la friolera de 69 millones de dólares al año, pero el gasto merece la pena. Cada año, 40 millones de visitantes se pasean por esta emblemática plaza neoyorkina. Carlos definitivamente no lo podía creer, lo único que se preguntó fue: “¿En dónde carajos he estado durante todos estos años, cómo no sabía que esto existía?”.

Diversidad

Venga de donde se venga, de un pueblo o una ciudad, lo más cautivante de Manhattan es su diversidad en todos los órde­nes. Los detalles propios de la arquitectura, que data de siglos atrás, contrastada con el modernismo y la combinación del aporte de las diversas culturas asentadas en la isla, brindan un panorama único. Carlos Daza ni en sus sueños se hubiera imaginado algo así. En China Town, además de la exquisita comida oriental y de las fachadas de las edi­ficaciones evocando a China, es posible en­contrar falsificaciones perfectas de ropa, re­lojes, bolsos y otros artículos de las mejores marcas que se convierten en un souvenir turístico de alto valor.

En la pequeña Italia, además del influjo europeo en sus vivien­das, algo realmente seductor es una pizza al mejor New York-style, con la cual Carlos se dio cuenta que en materia de pizzas tampoco nada sabía, ni nada había saboreado hasta el día en que comió, por tres dólares con cincuen­ta centavos, un trozo de esa pizza que nadie sabe a ciencia cierta porque es tan delicio­sa.

Expertos indican que la diferencia de la pizza neoyorkina con la de otras ciudades y países es su fina corteza estirada a mano, hecha con una harina de pan única cuyo legendario sabor se ha atribuido a los mine­rales presentes en el agua de Nueva York. Es tal la creencia en ese factor que fabricantes de pizzas fuera del estado transportan el agua de la Gran Manzana a otras latitudes en aras de preservar la autenticidad y el sa­bor de esa pizza que no tiene comparación.

Los días pasaban y Carlos era cons­ciente que no todo lo podía conocer. Su meta, para el último día, era visitar el tris­temente célebre World Trade Center. Sin embargo, antes fue imperativo tomarse las fotos clave para cualquier turista de visita en la Gran Manzana. Entonces co­rrió, literalmente corrió, para tomarse un retrato en Broadway (el epicentro del tea­tro internacional), una foto en la sede de las Naciones Unidas, una instantánea en el Rockefeller Center, complejo fundado por la familia Rockefeller y que en época de navidad es impresionante, también una imagen en el Radio City Music Hall, una postal en el Madison Square Garden, una foto en el Central Park, que a decir verdad cuando Carlos lo conoció se arrepintió de no haber empezado por allí su aventura turística.

Este parque urbano público, de 365 acres de extensión, más grande que el principado de Mónaco o la Ciudad del Vaticano, tiene museos y sitios sin igual. Sólo trotar en su Park drive de 10 km de largo es inolvidable. El parque está cerca al edificio Dakota donde mataron al músico inglés John Lennon en 1981, aún sitio de peregrinación de miles de seguidores del ex beatle. Alrededor del Central Park, viven los millonarios más ricos del mundo.

Algo que impactó a Daza fue saber que un metro cuadrado allí cuesta lo mismo que toda su casa completa en Colombia: 40 mil dóla­res. Se sabe que el apartamento más costo­so en esta zona cuesta 88 millones de dóla­res.

 

La despedida

El ímpetu de su curiosidad le había dado a Carlos la energía para caminar des­de el sur hasta el norte, desde el oeste hasta el este de la isla de Manhattan, caminán­dola y viviéndola. Casi estaba satisfecho. Había llegado el gran momento. Conocer por fin, el epicentro de una metrópoli que en 2001 fue protagonista del ataque terro­rista que cambió por siempre la historia del mundo, donde murieron más de 5 mil personas cuando se derrumbaron, como un castillo de naipes, las Torres Geme­las, luego de que dos aviones comerciales impactaran y explotaran en su estructura. Ese episodio nunca será olvidado. La re­construcción de la ciudad continúa día a día tras día. Pocos rastros quedan de ese reprochable acto de Al Qaeda. Una nueva ciudad se erigió luego del ataque.

El civis­mo se acrecentó, la solidaridad afloró más y los neoyorkinos dieron ejemplo al mundo de su sentido de superación. La seguridad mejoró ostensiblemente. Nada así puede volverse a repetir, es la consigna tanto de los ciudadanos como las autoridades neoyorkinas.

La nueva Torre de la Libertad ya tiene forma. Será de 417 metros, la misma altura de la torre 1 del World Trade Center original. Con la altura de la antena, el edificio se alzará a 1.776 pies (541 m), una altura simbólica inspirada en el año de la Independencia de Estados Unidos. Cada detalle ha sido presupuestado para hacer de la nueva obra un homenaje digno a quienes perdieron la vida ese fatídico 11 de septiembre de 2001.

En el parque memorial, ubicado en la cen­tro del complejo, Carlos rindió homenaje al coraje y valentía de los sacrificados y los rescatistas. En las paredes de las 2 piscinas semi-subterráneas, construidas de forma cuadrada y donde se erguían exactamen­te las Torres Gemelas, están inscritos los nombres de las más de 5.000 personas muertas durante el ataque terrorista, allí el agua fluye cons­tantemente hacia un cuadrado pequeño en el centro, que invita a un renacer, inci­tando a una nueva vida.

En este escena­rio, con el sonido singular que produce el agua circundante de las fuentes del World Trade Center, Carlos Daza sintió una paz que nunca había experimentado, inque­brantable, el saber que estaba en un lugar donde murieron tantos inocentes hace 11 años, le permitió reflexionar sobre su pro­pia vida y se otorgó un perdón para sí mis­mo y la humanidad entera. Encontró algo sublime que diez días atrás no sabría que obtendría y que desde ahora marca el comienzo de una nueva perspectiva en su vida. Nueva York lo hizo cambiar, Nueva York lo hizo renacer.

Por, César Augusto Sutachán Daza
Jefe de Redacción, Revista VISIÓN

Crónica publicada en Revista VISIÓN http://www.larevistavision.com/sitio/un-renacer-en-nueva-york/

Agradecemos a Revista VISIÓN por permitirnos compartir esta crónica.

Cádiz: la magia de Andalucía

Cádiz tiene magia, los gaditanos también, sus playas son únicas, sus noches alegres y festivas y sus atardeceres únicos. Sus playas no son sólo el escenario de bronceo o paseo de muchos, sino el espacio donde el amor, la paz y la tranquilidad son los principales protagonistas.

Frente a mis ojos ‘La Habana Española’ por primera vez

 

Aún recuerdo mi primera visita a Cádiz el otoño pasado, cuando por error o azar, visité sin planear uno de los tantos hermosos lugares de Andalucía. Aquella mañana el recorrido inició desde Málaga camino a Gibraltar; los comentarios, las fotos con monos y la historia de aquel rincón británico en España, despertaron mi interés por acércame a conocer aquel lugar que tanto me recordaba las clases de geografía en primaria.

Luego de una breve parada para desayunar en Marbella –una ciudad que sin ser la capital de Andalucía es la mas cosmopolita y quizá más moderna de todas– y un recorrido en carro por cerca de una hora, tenía frente a mí el imponente Peñón y puerto de Gibraltar, el cual aprecié y fotografié desde la distancia. (Es importante, que quienes deseen visitar este lugar tengan presente contar con el visado de Reino Unido, porque como lo indiqué unas líneas atrás, éste es territorio británico).

Los colores del mar de Gibraltar son tan diversos, que luego de visitarlo en verano estoy convencida que tiene uno de los colores más hermosos del mediterráneo.

    

Gibraltar en Otoño

Gibraltar en Verano

Tras un par de horas, el camino nos lleva a la capital de Cádiz, la provincia española conocida por el carisma de su gente, sus playas y su envidiable ubicación, que la sitúa a solo 14 kilómetros de África, limitando con el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo.

Cadíz, la Costa de la Luz o la ‘Tacita de plata’ con casi 300 kilómetros de costa, ofrece a sus visitantes una amplia gama de playas, pueblos, gastronomía, deportes acuáticos, amaneceres y puestas de sol inigualables.  La Habana Española, como también se le conoce, pero con “más salero”, como dice la canción Habaneras de Cádiz de Carlos Cano, es una ciudad que con cerca de 120 mil habitantes y una tasa de desempleo que supera el 35% (según cifras del Instituto Nacional de Estadística de España – INE), centra su economía en las actividades portuarias y en el turismo, y que se destaca no sólo en Andalucía sino a nivel nacional por tener la gente más maja, alegre y feliz.

 

 

Esta primera visita a Cádiz, me llevó a dar un paseo por sus principales callecitas, su playa,  a recorrer sus castillos y despeinarme una y otra vez por sus fuertes vientos, vientos que permiten a muchos turistas y aficionados de los deportes acuáticos  disfrutar del windsurf y el kitesurf durante el año.

Cádiz no solo ha sufrido el impacto del desempleo, también ha experimentado las consecuencias del terremoto de Lisboa que, con 9 grados en la escala de Richter, ocasionó un maremoto que arrasó con gran parte de la costa y calles gaditanas el 1 de noviembre de 1755. Un extraño retroceso de las grandes y amenazantes olas, atribuye a sus patronas intervenciones ‘divinas’ que hoy hacen referencia a la virgen de Nuestra Señora del Rosario y a la virgen de la Palma como las salvadoras de su ciudad. 

 

Aún recuerdo mis caminatas por Playa Caleta con la marea baja, para luego adentrarme varios metros entre balsas de pesca, algas y barro, cosa que no podría hacer ni disfrutar de la misma manera en verano o con otra marea.

Cádiz, el regreso

 

 

Mi segunda visita a Cádiz, esta vez en verano, tenía como objetivo principal disfrutar de un par de días de sol, allí, en el Hostal Paris, ubicado en San Fernando. Un chico español muy amable y atento, nos sugirió en un mapa una ruta de playas para visitar… y definitivamente, no se equivocó. El Palmar, Zahora y Caños de Meca nos brindaron un mar lleno de azules, arenas suaves y claras, sus fuertes e infaltables vientos y ‘chiringuitos’ con comida deliciosa. 

Cádiz tiene magia, los gaditanos también, sus playas son únicas, sus noches alegres y festivas y sus atardeceres únicos. Sus playas no son sólo el escenario de bronceo o paseo de muchos, sino el espacio donde el amor, la paz y la tranquilidad son los principales protagonistas.

La magia de Cádiz está en su historia, en su gente, en sus atardeceres. Atardeceres, que a diferencia de otros lugares, permiten a muchos acudir a una cita permanente frente a la playa para despedir el sol en uno de los mejores espectáculos, en primera fila y con aplausos. ¡Esto es Cádiz!

Galería Fotográfica

                                          

Cádiz: la magia de Andalucía

Por, Sheila Giraldo

@Shey

 

Apuntes para una biografía

El poeta escribe para la sociedad y hay quienes hubieran deseado escribir éste o aquél verso o texto, pero el poeta lo ha escrito a partir de su propia experiencia, que es también la experiencia de cualquier hombre.

 

 

El poeta, ensayista y sociólogo santandereano, Antonio Acevedo Linares, nació en El Centro, Barrancabermeja, 28 de julio de 1957. Realizó estudios de Sociología y de Especialización en Filosofía Política Contemporánea, Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia, y Maestría en Filosofía Latinoamericana, con Especialización en Educación en Filosofía Colombiana, Universidad Santo Tomás.  Ha ejercido la cátedra en varias universidades de la ciudad de Bucaramanga, como la Universidad Industrial de Santander, la Universidad Santo Tomás, la Universidad Cooperativa de Colombia, la Universidad Manuela Beltrán y la Universidad de Santander, en las cátedras de Sociología, Lenguaje y sociedad, Filosofía y sociedad, Literatura contemporánea, Filosofía contemporánea, Literatura colombiana, Sociología del trabajo, Epistemología y lógica, Historia de las ideas políticas, Socio- antropología, Proyecto de vida, Derechos humanos y derecho internacional humanitario, etc.

En su experiencia profesional como sociólogo, ha trabajado en la Alcaldía de Bucaramanga, en la Secretaría de Desarrollo Social, como Asesor en Participación y Organización Comunitaria, y en Convenio entre la Secretaria de Gobierno y la Universidad Industrial de Santander, en los conversatorios de construcción participativa del Observatorio de Derechos Humanos de Santander, como en programas de la Presidencia de la República, Jóvenes en Acción y Colombia Joven, y en la Alcaldía de Bucaramanga, en la Secretaría de Desarrollo Social, como Profesional de Apoyo, en el Programa de Minorías étnicas.

Ha publicado 6 Plegables de poesía, Arte erótica, 1988 y una muestra de poesía de poetas santandereanos, Sociedad de los poetas, 1998, CD, Poesía de viva voz, 2004 y, ha reunido en antologías su trilogía poética, Los girasoles de Van Gogh, 1999, Atlántica, 2004, En el país de las mariposas, 2007 y Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, (reseñas criticas) 2008. La pasión de escribir, que reúne ensayos, artículos literarios y entrevistas con escritores y poetas colombianos, 2013. La poesía está en otra parte, 2016. Un trabajo de filosofía política titulado: Tolerancia, cultura, democracia y otros ensayos, que está próximo a publicarse. Su poesía figura en selección de poetas a nivel nacional y regional: Concurso Universitario de Poesía, ICFES, Bogotá, 1984. Palabra viva, Ecoe ediciones, Bogotá, 1992. En Voces encontradas, Biblioteca Pública Gabriel Turbay, 1997, Sociedad de los poetas, Cuarto de máquinas Editores, 1998, y Poética de la ciudad, Ediciones Higuerilla, 2006. Silencio… en el Jardín de la Poesía, UIS, 2012. Figura igualmente en el Anuario Quién es quién en Santander, 2009 (Comp, Edmundo Gavassa Villamizar) y Espíritus Libres 2, Programa de Egresados, Universidad de Antioquia, 2012. Su poesía, ensayos, artículos, audios y videos figuran igualmente en la Web en blogs, periódicos y revistas virtuales.

Ha grabado su poesía en la Emisora Cultural Luis Carlos Galán Stereo, Programa Voz Viva y Letras, que dirigía Jorge Valderrama Restrepo, en 1994, 1996, 1997, 1999, 2000, 2001 y 2002 y, en la Emisora U.I.S, Stereo, un especial de poesía erótica, 2001 y un especial de poesía social, 2001. Ha participado como ponente, en la Octava Feria Internacional del Libro, con la ponencia, El amor en la poesía, dentro de la Mesa Redonda, El amor en la Literatura Regional, Bogotá, 1995. En la Casa UNAB, con la ponencia, La ciudad como imaginación, dentro del tema ciudad y literatura, 2002, en la Universidad de Santander, con la ponencia, La pasión de escribir, en el primer conversatorio de poetas santandereanos 2008, etc.

Una vida dedicada a la poesía

En la génesis de su creación poética, en los primeros diez años (actividad literaria que inició en los años ochenta) obtuvo mención honorífica, segundo premio y fue finalista en concursos nacionales y regionales de poesía. Fue seleccionado en la Primera Feria de la santandereanidad, Programa Crea, Ministerio de Cultura, 1996. Seleccionado en el Encuentro Regional Centro Oriente, Programa Crea, Ministerio de Cultura, 1998. Seleccionado en el Encuentro Nacional, Programa Crea, Ministerio de Cultura, 1998. Después de ese periodo no volvió a participar en concursos literarios consciente de que la poesía no es una competencia de caballos sino una pasión solitaria en busca de una voz propia.

El poeta Antonio Acevedo L. ha escrito en el prólogo de sus libros una reflexión sobre su propia poesía en donde afirma que: “…la poesía es un oficio que se me ha ido imponiendo con los años y siempre he estado abierto a sus sonidos y furias. No la he acechado premeditadamente sino que me ha llegado de la manera más natural y así la he escrito. He escrito poesía con los elementos más cotidianos y autobiográficos que he tenido a la mano, lecturas y viajes han sido las fuentes principales para escribirla, poco he dejado a la imaginación, aunque sé que es su fuente originaria, pero he recurrido más a la experiencia vivida y leída que son los materiales de la que está hecha esta poesía”“… La imaginación seguramente está en la forma de escribirla pero su fuente es la vida misma. No de otra manera concibo una poética, aunque en la literatura así éste basado en un hecho real, todo es imaginario. No he hecho poesía en un lenguaje abstracto, y he tratado de no quedarme en las palabras o en las imágenes sino que he intentado contar una historia, revivir un episodio, explorar una reflexión”. ”La ciudad, la poesía y el erotismo han sido temas permanentes en mi poesía, no obstante, nunca me propuse escribir éste o aquél tema, escribo lo que llega por esa vía que muchos todavía llaman inspiración pero que en realidad es experiencia. Hay muchas vetas o líneas de creación en la poesía como lo son la poesía amorosa, erótica o política de las que nunca he sido ajeno, en tanto que la diversidad es también la expresión de la riqueza de la experiencia humana”.

Parafraseando a José Eustasio Rivera ha escrito, que “antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la poesía”, y así lo consigna en un poema de variación de su célebre comienzo de novela. Un libro de poemas, dice el poeta Acevedo Linares: “… a veces tiene en ésta sociedad una suerte azarosa pero a veces también tiene un lector que se merece, la poesía también se enriquece con la lectura de sus aliados y cómplices. El poeta escribe para la sociedad y hay quienes hubieran deseado escribir éste o aquél verso o texto, pero el poeta lo ha escrito a partir de su propia experiencia, que es también la experiencia de cualquier hombre”.

El poeta Acevedo Linares ha expresado en sus prólogos su poética: “La poesía es la exploración de la palabra como el amor es la exploración del cuerpo. La hermosura de escribir sólo es comparable con el amor. La escritura de la poesía ha sido en estos años un oficio que me ha hecho sentir que cuando no escribo, siento que pierdo el tiempo, pero cuando escribo, recobro el tiempo perdido. La poesía nos recobra y redime. Su ejercicio es redimir las cosas cotidianas que pasan inadvertidas y soñar un país. Su esencia es la comunicación, porque creemos que la poesía es fundamentalmente comunicación. La comunicación del asombro y la dulzura de las cosas. Son más de treinta años ya dedicados a la escritura poética, un oficio que ha sido mi mejor coartada, y muchas cosas me han sido cómplices y me han deslumbrado a tal punto, que todavía se persiste en este oficio como un heroísmo en estos tiempos difíciles para la poesía”. “El poder desprecia a los poetas porque los poetas se han apropiado de sí mismos y así mismos se pertenecen, y eso es peligroso en una sociedad de servilismo y pusilánimes. La poesía, no obstante, continúa en su ejercicio como el más precioso atributo de la condición humana. Son muchos los poetas que me han aportado con su lucidez para escribir poesía; cada quién tiene las influencias que se merece y espero que las mías no sean menos dignas que la fervorosa admiración que la originó y se reflejen en estos libros”.

«Borges siempre escribió sus prólogos a sus propias obras y, hacer lo propio, es dejar que sea la obra misma la que por sí sola se defienda. Como un poeta marginal en mi propio país, desligado de modas, grupos, estéticas y editoriales durante años publiqué mi poesía en plegables y en ediciones de reducido tiraje (recopilado como antologías en tanto que por esa marginalidad no se publicaron los libros uno a uno como es lo propio) no obstante, que realicé lecturas de poesía en bares, cafés, tabernas, museos, universidades, emisoras culturales y bibliotecas, sin perder en un sólo instante la pasión por la escritura de la poesía, que ejercí con fervorosa exploración por la palabra, y que me maravilló desde un principio que comencé a leerla, y que se convirtió con los años en los libros que hasta hoy he escrito; doce en total. Son muchos libros tal vez en más de treinta años, pero tal vez también perdure en ellos la emoción de la escritura que los creó”.

En la actualidad el poeta Acevedo Linares continúa escribiendo (después de 36 años en olor de poesía) y preparando sus próximos libros a publicar y ejerciendo la cátedra de Literatura y Pensamiento, Cine Literario, Ética, Procesos de Lectura y Escritura en las UTS de Bucaramanga.

 

Por, Ramiro Lagos Castro

 

 

 

 

Malvinas: cañones contra guitarras

“Me preguntaron cómo vivía, me preguntaron.  ‘Sobreviviendo’ dije, ‘sobreviviendo’. Tengo un poema escrito más de mil veces, en él repito siempre que mientras alguien proponga muerte sobre esta tierra y se fabriquen armas para la guerra, yo pisaré estos campos sobreviviendo.” – Víctor Heredia

La rudeza del desarrollo industrial ha impuesto condiciones de juego bastante crudas para los pueblos, que  han sido, de acuerdo con sus posibilidades, dominantes o dominados. A Latinoamérica le ha tocado pertenecer al segundo grupo, de sur a norte, los países hispanos han escrito sobre sus propios cadáveres una historia en la que la independencia y la libertad han sido sus consignas principales y que, a pesar de los años transcurridos y las batallas libradas, aún continúan siendo sueños lejanos de hacerse algún día realidad.

La segunda mitad de la década de los setenta supuso para la sociedad argentina una transición absurda como violenta. En 1976, Jorge Rafael Videla fue designado presidente de la nación por el Proceso de Reorganización Nacional, junto con él, se instaló en el poder el Terrorismo de Estado, época oscura para la nación sudamericana, que durante 7 años vio impotente como los opositores a la dictadura eran asesinados, torturados, exiliados o desaparecidos.

El arma más eficaz de la dictadura en pro de sus consignas fue la censura, con ella no sólo ejerció control sobre los contenidos en los medios de comunicación, sino que además mantuvo en silencio muchas de sus barbaries. Gran parte de la persecución se centró en el rock –presente ya desde los 60– por considerarlo una incitación a la subversión, no obstante, el género, lejos de desvanecerse se fortaleció  y sus letras se llenaron aún más de resistencia y de rebeldía.

« En el País de la Libertad » – León Gieco

Canción grabada en 1973 y que fue censurada en la dictadura de Videla

La patria, causa nacionalista que fue impuesta con cierto éxito por el régimen, encontró en el fútbol un símbolo patriótico de unión con el codiciado trofeo de la Copa Mundial de la FIFA que Argentina alcanzó en 1978, pero que no logró distraer del todo las dificultades de gobernabilidad y económicas de la dictadura que se hicieron notorias hacia los 80; la favorabilidad del gobierno de Videla descendió considerablemente y la oposición hacia él se fortaleció en torno a los sindicatos y en contra de las constantes violaciones de los Derechos Humanos por parte del Estado hacia la sociedad civil. El 30 de marzo de 1982, encabezada por la Confederación General del Trabajo – CGT, se produjo una de las movilizaciones opositoras más importantes para la época en contra de la dictadura. La reacción de las fuerzas oficiales no se hizo esperar e impidió el avance de la marcha hacia la Plaza de Mayo. 

«Madres » – Caballeros de la Quema

 

(Canción grabada en 1998, último corte de su álbum, La Paciencia de la Araña)

Malvinas: Una excusa perfecta

Una dictadura evidentemente golpeada y maltrecha acudió al sentimiento que quizás despierta más pasión en la ciudadanía: la recuperación de las Islas Malvinas, usurpadas por la corona británica en un afán colonialista en 1833 y cuya ocupación ha originado la indignación y protesta de Argentina, que a través de los años ha sentado su voz de protesta sin que ésta despierte algún interés por Gran Bretaña, que asegura tener derecho sobre el archipiélago y a su vez niega que éstas estuvieran habitadas por nacionales gauchos al momento de su descubrimiento.

El 2 de abril de 1982 una fuerza conjunta de la armada argentina tomó control temporal de Port Stanley –Bautizado posteriormente como Puerto Argentino–, ciudad de las islas Malvinas, el objetivo de la operación militar era la de expulsar las tropas británicas allí asentadas. Acción que tuvo voces de apoyo, incluso en movimientos opositores, que sin abandonar su disidencia de frente al régimen, manifestaron su apoyo a la iniciativa de recuperar el archipiélago. “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”, fue la consigna de las Madres de Plaza de Mayo, por aquella época.

La motivación por recuperar el territorio de Malvinas fue aplaudida, pero altamente cuestionada desde diversos sectores que consideraron que una confrontación bélica, para la cual Argentina no estaba preparada, era una decisión equivocada.

El rock, que ya por esa época mostraba tonos enfadados y letras contestarías, sentó también su voz de protesta por la incitación a la guerra que estaba provocando la dictadura. Charly García, quien ya había hecho canciones con contenido político, muchas de ellas a través de metáforas, manifestó, con el tema No Bombardeen Buenos Aires, su oposición a la Guerra de las Malvinas.

«No Bombardeen Buenos Aires» – Charly García

(Tercer corte del álbum Yendo de la cama al living, grabado en 1982)

La mayoría de los soldados (70%)[i] enviados a las islas, era conscriptos que provenían de diferentes provincias y de diversas clases sociales. Estudiantes o no, aprendieron desde niños que las Malvinas eran argentinas y que ellos, conocidos como Los Chicos de la Guerra, estaban obligados a defenderlas.

El metal pesado argentino, caracterizado por su potencia y crítica política, declaró su abierta oposición a la Guerra de las Malvinas. Apocalipsis, en su tema 1982, realizó un homenaje a los soldados argentinos que dieron su vida a una causa, que si bien era justa, los condenó a muerte al enfrentarse en desigualdad de condiciones con un ejército mejor preparado y aventajado en cuanto a tecnología y armamento.

«1982» – Apocalipsis

(Primer corte del álbum compilatorio Endemoniado, 2005)

Malón, otra agrupación de heavy metal argentina, en su canción Nido de Almas, también rindió culto a los combatientes caídos en Malvinas con una letra desgarradora: “Fue su alma causa del servicio emancipado hasta su propio orgullo, desenvaina del honor su sacrificio y en su voz pide a Dios santo descanso”

«Nido de Almas» – Malón

(Primer corte del álbum Justicia o Resistencia, 1996)

El gobierno argentino buscó forzar una negociación con Reino Unido motivados con la idea de ser apoyados en su cruzada por Estados Unidos. Tres días después, el desembarque de las fuerzas conjuntas británicas en el puerto, dio respuesta al intento por buscar una salida diplomática. Tres semanas posteriores, la potencia norteamericana declaró su respaldo a Gran Bretaña y dio la espalda al anhelo que tenía Videla se der apoyado en su causa por la potencia norteamericana. La mayoría de países de Latinoamérica se solidarizaron diplomáticamente o militarmente con Argentina, sin embargo, tres naciones se inclinaron por las tropas inglesas: Colombia, Chile y Trinidad y Tobago.

A finales de abril los argentinos instalados en las Islas Georgias fueron expulsados, el 1 de mayo Puerto Argentino fue bombardeado, un día después fue hundido el navío ARA General Belgrano. Aunque hubo respuesta por parte de la nación sudamericana, ésta no fue suficiente y el 21 de mayo los buques ingleses desembarcaron en el Estrecho de San Carlos, en las Islas Soledad. Un ejército austral menguado y con grandes falencias en su entrenamiento realizó operaciones aéreas constantes, sin embargo la superioridad de su adversario era evidente.

Tren Loco, banda descendiente de Apocalipsis, dedicó un tema al hundimiento del crucero ARA General Belgrano por parte del submarino Conqueror el 2 de mayo de 1982, ataque en el que 323 soldados argentinos fallecieron.

«Acorazado Belgrano» – Tren Loco

(Canción del álbum Venas de Acero, 2008)

Aun así, los titulares de la prensa argentina a servicio de la dictadura y bajo el control de ésta casi que en su totalidad, valoró de manera excesiva los bombardeos de su ejército y dejaron en la opinión pública una sensación de victoria.

El 16 de mayo se llevó a cabo en el estadio de Obras Públicas el Festival por la Solidaridad Latinoamericana, cuyo fin era enviar un mensaje de paz y recaudar víveres y ropas para los combatientes. Al festival, en el que participaron entre otros: Charlie García, Pappo, Luis Alberto Spinetta, Raúl Porcheto y León Gieco asistieron cerca de 70.000 personas que a cambio de una donación pudieron entrar al espectáculo. El gran concierto contó con cubrimiento en televisión, pese a que el género estaba censurado por la dictadura. No obstante, con el tiempo se descubrió que las ayudas allí recogidas nunca llegaron a su destino y quedaron al desnudo intereses particulares que el régimen pretendía gracias al Festival. Varios artistas que participaron en él dieron declaraciones posteriores en las cuales dejaron ver su rechazo al manejo que se le dio al mismo:

“Cuando terminó la guerra y supe que la comida no les llegaba, que los torturaron por robar un poco de comida o que los chocolates que la gente donaba en Buenos Aires aparecían en kioscos de Rosario confirmé todo lo que sospeché en ese momento. Me di cuenta que los militares argentinos no sirven para nada, ni siquiera para la guerra.” – León Gieco.

«Sólo le Pido a Dios» – León Gieco

(Festival por la Solidaridad Americana, 16 de mayo 1982)

“… Cuando supimos que nada de lo que recaudamos llegó a Malvinas no nos sorprendimos, si se habían quedado con tantas vidas, ¿cómo no se iban a quedar con los chocolates?”– Raúl Porchetto.

«Algo de Paz» – Raúl Porchetto

(Festival por la Solidaridad Americana, 16 de mayo 1982)

El 28 de mayo, las tropas argentinas instaladas en Puerto Darwin se rindieron luego de dos días de combates. El 14 de junio se hizo oficial la rendición del ejército austral que vio como sus hombres dejaron su vida, o parte de ella, en el campo de batalla en nombre de la patria y de una causa –que analizada en profundidad–  era perdida, aun antes de comenzar.

El ejército británico, además de tener a su favor una mayor capacidad armamentista, tecnología mucho más avanzada y un mejor entrenamiento que su rival, contó en sus primeras filas con los ‘Gurkhas’, ejército nepalés afamado por la brutalidad de sus ataques  en contra de sus adversarios. Versiones no oficiales señalan que durante los enfrentamientos los ‘Gurkhas’ desollaron a los soldados argentinos con sus ‘Kukri’ –Cuchillos curvos hechos a mano–, aún después de su rendición.

En julio fueron entregados los últimos prisioneros de guerra por parte de las fuerzas británicas y los soldados y oficiales liberados fueron obligados a guardar silencio. La Dictadura recibió de esta manera su más duro golpe  y vio su final en 1983, dejando una nefasta huella en el país, pues no sólo fue culpable de un sinnúmero de vejámenes en contra de su propio pueblo, sino que además sentenció a muerte a 643 jóvenes enviándolos a una guerra en la cual, no tenían la menor posibilidad de alzarse con una victoria.

La Comisión de Análisis y Evaluación de Responsabilidades en el Conflicto del Atlántico Sur –CAERCAS, creada por la Junta Militar, concluyó lo que para todos era evidente, que la guerra fue desprovista de planeación, que la  Fuerza Armada Argentina no tenía la preparación adecuada para una operación bélica de esas magnitudes y que a ella se enviaron soldados con escaso entrenamiento, quienes además de los ataques de su adversario no contaban con los equipos para cobijarse de las inclemencias climáticas, propias de la zona en disputa.

Desde el rock argentino muchos artistas han alzado en sus canciones su protesta en contra de la Guerra de las Malvinas, entre muchos otros, artistas como Fito Páez, Ataque 77, Alejandro Lerner, Rata Blanca, Los Abuelos de la Nada y Luis Alberto Spinetta dedicaron canciones al conflicto por las Islas.

En el año 2015, Víctor Heredia y la agrupación La Beriso grabaron el tema Sobreviviendo, en la que adaptaron una línea de la letra como homenaje a La Guerra de las Malvinas:

“Hace tiempo no río como hace tiempo, y eso que yo reía como un jilguero. Tengo cierta memoria que me lastima, y no puedo olvidarme lo de Malvinas”

 «Sobreviviendo» – Víctor Heredia ft. La Beriso

Maradona: La reinvidicación argentina

Lo que fue imposible para Argentina a través de las armas en las Malvinas, lo hizo Diego Armando Maradona con sus pies en La Copa Mundial de la FIFA en 1986. Inglaterra cayó derrotada por la Selección Argentina en una emotiva final, en la que el diez del equipo albiceleste con dos anotaciones logró el trofeo más importante del fútbol; el primero fue un despliegue de talento en el que Maradona se llevó por delante a medio equipo inglés con velocidad y gambetas, el segundo fue “la mano de Dios”, con éste selló la victoria del onceno albiceleste.

La agrupación Las Pastillas del Abuelo, dedicó el tema ¿Qué es Dios?, escrito por el poeta taxista Alberto Sueiro a Maradona y los caídos en la Guerra de las Malvinas.

«¿Qué es Dios?» – Las Pastillas del Abuelo

(Corte 10 del álbum Crisis, cuyo lanzamiento se realizó en el Estadio Malvinas Argentinas del club Argentinos Junior en agosto de 2008)

«La mano de Dios»

(Escrita por el cantautor Rodrigo Alejandro Bueno en homenaje a Maradona, quien canta esta versión)

Por, Andrés Angulo Linares
    @OlugnaElGato

[i] Cifras extraídas del documento Pensar Malvinas, creado por el Ministerio de Educación de la Nación Argentina. Segunda Edición, 2010.

Imagen tomada de internet: www.infobae.com

Solitaria y Callada

Quizás pretendía que imaginara esa misma noche sin ella, y, entonces, no la dejara escapar.

Por, Andrés Angulo Linares

Allí estaba ella, sobre mi cama, sentada en forma de flor de loto, con sus medias de peluche azules pastel, descansando sobre sus piernas: El Perfume de Patrick Süskind. Allí estaba ella, sobre mi lecho, con sus gafas, con su pelo suelto, y esa seriedad intelectual que simplemente me enloquecía.

Un fantasma, ella y yo

El humo del cigarrillo teñía la alcoba de color gris y dejaba un leve olor a Canterville, el bar donde la noche anterior nos tomábamos unas copas, mientras la poesía, la música, la melancolía, la depresión, el tabaco y la cerveza nos envolvían y nos tragaban lentamente en esa ciudad de duendes, en esa ciudad de alienígenas.

Le conté de mis historias en ‘Canter’, de las veces que sus mesas me vieron escribir y me vieron llorar; de los fugaces episodios que me hicieron reír; de las muchas conversaciones que sostenía con Gustavo sobre música, Joaquín Sabina, mujeres, poesía y de… Joaquín Sabina.

Acaricié su rostro muchas veces, dejaba resbalar mis dedos por sus mejillas rosadas y terminaba en sus labios rojos. La besé una y otra vez. Eran sus besos el preludio y el ocaso  de cada una de las historias que con furor y melancolía le narraba con la certeza implícita que al final de ellas iba a encontrar nuevamente su boca. Esa noche, en ese bar, jugamos a ser desconocidos, jugamos a ser amantes, jugamos a ser bohemios y perdidos.

Canterville era quizás el lugar más detenido en el tiempo que Jamás había conocido, las viejas y deterioradas mesas con olor a cenicero invitaban a un cigarrillo y a un trago. Las sillas, no menos maltratadas, incitaban a sentarse y a esperar con calma a que simplemente nada ocurriera. Músicos ebrios, poetas suicidas, juglares urbanos con sus ropas harapientas que hacían homenaje a una época que no conocieron.

Una máquina de coser Singer de los años 80, un refrigerador rojo tal vez de los 50, una grabadora negra conectada a tres pequeños altavoces, una barra de madera rayada y que al parecer era el objeto perfecto para apagar los cigarrillos, una improvisada tarima, unas cuantas pinturas abstractas, muchos objetos de cobre, un retrato de Gustavo con Joaquín Sabina, y escrito  en la pared, un trozo de amargura:

“Me sentaba mirando al cielo, me tomaba el café de mi odio y me volvía viejo mascando el pan de no tener a nadie viéndome, viéndome morir”.

Desde que decidió colgar su cuerpo en el baño del bar jamás había sentido tan vivo a Gustavo. Esa noche su fantasma vigilaba taciturno desde la barra cada una de las mesas, casi que lo podía ver sonriendo mientras conversaba animadamente con Laura, Joseph y Julián; con Martin, Juliana y Andrés; conmigo, con ella y Pedro. No importaba, igual eran tres sillas, tres cervezas, tres cigarrillos, tres tristes solitarios.

La noche empezó a decaer rápidamente y después de la media noche, ‘Canter’ya parecía un anfiteatro de almas rebeldes, delirantes y anónimas. Definitivamente era un lugar para tristezas, para crímenes de amor; para escribir con sangre y licor monólogos inmolados, poemas de odio y muerte; definitivamente, para recordar a una mujer.

La noche afuera, aunque fría, se veía mucho más agradable, y sin terminar las bebidas nos tomamos de la mano y decidimos huir de ese panteón donde deambulaba un espectro, cuyo recuerdo sumergía a sus asistentes en una arena de odio y depresión, y en el que se rendía culto a un fantasma, al Fantasma de Canterville. 

La luna, ella y yo

Caminamos por el parque central, se sentó en una silla de madera y me invitó a recostarme sobre sus piernas, tal vez esperaba que simplemente contemplara la magia de esa fría noche o quizás pretendía que imaginara esa misma noche sin ella, y, entonces, no la dejara escapar. Mientras observaba su rostro a contraluz sentí –por alguna razón– que mi espíritu vagabundo me pedía a gritos quietud, que no vagara más, que el nómada por fin había encontrado su territorio. Perdido en la comodidad de su regazo, sentí la tranquilidad y la paz que hasta ese día habían sido desterradas por el caos y la confusión.

La grande luna, inmóvil, aguardaba callada y nos ofrecía complicidad y silencio. Mis dedos se entretenían con la belleza juvenil de su rostro mientras me observaba, recorrieron sus cejas pobladas, bajaron lentamente por sus mejillas rosadas, buscaron sus labios rojos y finalmente descifraron el mensaje escondido de su boca. 

Sus senos, ella y yo

Allí estaba ella, sobre mi cama, sentada en forma de flor de loto. Allí estaba ella, sobre mi lecho, con sus gafas, con su pelo suelto y su desnudez.

Allí estaba yo, en frente de ella. Absorto me limité a observarla. Vi en sus ojos sus luchas, sus dudas, sus demonios. Vi el deseo, vi el pecado, vi a la mujer.

Sus senos pequeños, redondos y rosados, excitados pedían a gritos caricias, besos y sexo. Yo que llevaba largo tiempo sumergido en la soledad y en viciosos monólogos amorosos, desfogué en ella toda mi necesidad, toda mi fuerza, todo mi deseo.

Ella logró en ese instante hacerse dueña de mis pensamientos, de mis sentidos, de mi pasado, de mi cuerpo. Como dos locos hicimos de la cama un concierto saturado de abrazos, de sudor, de respiraciones agitadas, de ansiedad, de gemidos y de orgasmos.

Jamás había sentido tanta furia y miedo a la vez, la acaricié tantas veces que mis manos todavía preservan su aroma y pretenden tocarla. La besé tantas veces que todavía mis labios sienten la humedad de los suyos y sueñan con besarla. La admiré tantas veces que todavía me parece verla allí, sentada sobre mi cama. La esperé tantos años, que cuando llegó, ya estaba muy cansado para retenerla. 

Yo…

Solo en estas cuatro paredes, detrás de una botella y refugiado en un cigarrillo, la recuerdo con su pelo suelto, con sus gafas y con esa seriedad intelectual que solo ella tenía.

Allí solía estar ella, sobre mi cama, sentada en forma de flor de loto, solitaria y callada, con sus medias de peluche azules pastel.

Novedades Concurso Nacional de Cuento RCN/MEN

Estuvimos en el lanzamiento de la décima versión del Concurso Nacional de Cuento RCN / MEN. El evento contó con la participación de Gina Parody, Ministra de Educación, la escritora Melba Escobar y ganadores de versiones anteriores del CNC.
Hablamos con Johansson Cruz, asesor de contenidos del concurso, de la novedades que tiene preparada para la décima edición del certamen, la cual estará habilitada desde el 29 de abril hasta el 4 de julio.

César Ocampo: Científico quindiano

César Ocampo es un científico humanista que tiene un doctorado en Optimización de los Caminos Espaciales, es un quindiano que trabaja en la NASA con el objetivo de que la tripulación de esta enorme entidad científica llegue al planeta Marte. Además está en Colombia trabajando en una revolución educativa muy interesante. En esta entrevista nos habla de estos y muchos temas relacionados con el poder de la educación científica, el papel de los políticos y la religión.

BioCápsula

Edición Ana Puentes