Nuestro propio club sin esperar aceptación ni pagar membresías y queriendo fumarnos la ciudad sin saber coger ni un Transmilenio.
Dédalo
Ofrecía ofrendas de exuberante grandeza al dios Inti, en su afán de conocer sobre la emancipación del hombre en este mundo.
Los niños de pelo rojo
¡Déjenlos andar descalzos, que se revuelquen en la arena y arranquen del jardín, mil rosas blancas!
Eso
Estaba ahí, inmerso en una niebla oscura que parecía gravitarle, alto y encorvado como una palmera resistiendo el viento
Observador
La creatura del otro lado del cristal es muy extraña. Todo le da miedo, es enfermiza y desagradable
Cuentos de Ciudad
El individualismo a flote, el que gana gana y el que pierde pierde, en el que la competencia es el diario vivir
La Guerra
Cuando tenía el mundo a mis pies, todo parecía tan complejo, pero era en realidad aleatorio y absurdo
¡Tienes un nuevo match!
Su forma peculiar de entender su existencia me gustó y su forma de culiar me encantó.
Noche Eterna
Entre sus brazos recogía aquellos cuerpos inocentes, abandonados por su patria, huérfanos de la guerra.
Síndrome de abstinencia
Llevabas un nuevo vestido, aquel que yo mismo escogí para resaltar tus ojos negros, vaya día ocasión especial para usarlo










