Con la calma de un psicópata, les roció gasolina y les prendió fuego.
«Por fin pasará algo que romperá la rutina del día y me permitirá ocupar mis pensamientos en otra cosa que no sea ella»
Algunas cosas no se negocian: la dignidad, la memoria y la luz que resiste incluso en medio de la oscuridad SÍGUENOS EN INSTAGRAM ⬈ Por: Yessi ...
Botado en el sillón, con la cara envuelta en llanto, te veo cruzar la puerta por última vez. Tú tienes 25, yo 31
Voces de mujeres migrantes reunidas en un poemario sobre identidad y memoria
La penúltima película del año y la calle diecinueve de Bogotá son el telón de fondo para este poema de Yessika María Rengifo Castillo
«Martín, le regalo a la gorda y déjeme a Jazmín», debería decirle un día de estos.
Mientras me siento al borde del jacuzzi, miro a Jazmín y su vestidito de baño
Me parece estar viéndolo inmóvil en una esquina de mi escritorio, mientras lo dibujaba
Mientras niego lo que me dice ese maldito ser, reparo en lo largas que son las piernas de Jazmín
Al fin y al cabo, después de los 15 años, todos estamos muertos de alguna manera.
A diferencia de todos los mocosos que la rodeamos no parece adolescente
Gloria es intensa también en el sexo. Me lleva hacia ella, me muerde la boca con fuerza, mientras me clava las uñas en la espalda.
Sebastián es mi mejor amigo, también el más grande y soquete de todos los soquetes que me rodean.